2/5/14

Apoyemos a Greenpeace



Aunque la mayoría de la gente corriente, es decir quienes vivimos de nuestro trabajo y no de las rentas (o del trabajo ajeno), profesamos una abierta simpatía por la organización Greenpeace y sus simpáticos y amables “muchachos” (a veces más bien talluditos), somos -a mi juicio- demasiado pocos quienes colaboramos con ellos.
En principio no hay nada que objetar; Afortunadamente cada cual hace lo que quiere y somos libres de aplaudir sus acciones y simultáneamente desentendernos de colaborar con ellos.
Traigo esto a colación tras leer en "la marea" un artículo titulado “Las leyes del PP ahogan a Greenpeace” y percatarme del grave riesgo de desaparición (o neutralización) de dicha organización en nuestro país.
Greenpeace es una organización que, desde su fundación, compite voluntariamente “con una mano atada a la espalda” al no aceptar donaciones de empresas, ni personas jurídicas, que tampoco son admitidas como “socios”
Pienso que, por la cuenta que nos tiene y, sobre todo, por un sentido de la justicia y de la racionalidad medioambiental, debiéramos plantearnos “hacer algo” para evitar que los sicarios que nos gobiernan (al dictado de un sistema económico y social injusto y depredador) logren paralizar sus acciones, o incluso hacerles desaparecer a base de multas, tasas judiciales y otros desmanes legislativos que, mientras velan por la presunción de inocencia de sujetos como Díaz Ferrán, Luis Bárcenas o Miguel Blesa, nos convierten a todos nosotros en sospechosos y presuntos delincuentes.
Por si alguien quiere mover ficha en este asunto dejo aquí el enlace a la página de Greenpeace España
Y, de paso, ya metido en el papel de “publicista sin sueldo” insisto una vez más en lo (intelectualmente) nutritiva y sosegante  que resulta la lectura de la marea.
Es algo así como esos panes de pueblo que no se ponían duros en muchos días y podían ingerirse bastante tiempo después de su adquisición sin merma de sus valores nutricionales ni sus cualidades organolépticas.
 Saludos.