1/1/14

Los árboles y el bosque

A punto ya de liquidar este, para muchos, infausto año 2013, tomo conciencia de que, por intentar seguir al detalle las miserias del “día a día”, estamos (al menos yo) olvidando el contemplar el estercolero en todo su conjunto y observar quienes son los que producen la basura, cómo la fabrican y cómo nos la venden.
Y pienso que, quizá, el primer día del año que empieza sea un buen momento para hacernos algunas reflexiones de carácter más general.
Como lo de arreglar el mundo parece una cosa algo compleja y laboriosa y, además, aunque tengo una muy buena opinión de mí mismo (excesiva probablemente) soy consciente de mis limitaciones, me voy a ceñir por hoy a dejar sentadas media docena de perogrulladas que (probablemente) todos conocemos pero que, también (probablemente), todos ignoramos. (me refiero a que no las valoramos).
Perogrullada Nº 1: El mundo no va bien; No es ya una cuestión personal, es que hasta los más tontos nos estamos dando cuenta de que alguien está haciendo trampa cuando, con un nivel de riqueza material y recursos tecnológicos muy superiores a los que teníamos hace 50 años, nos están contando que “no hay para todos” y, sin embargo, “sí hay (escandalosamente más) para unos, muy pocos”.
Perogrullada Nº 2: Quienes nos representan, no nos representan; Pocas serán las personas que a estas alturas consideren que sus gobernantes representan sus intereses y luchan por sus ilusiones. Y muchas (probablemente demasiadas) las que creen que la mayoría de quienes manejan los asuntos (y los dineros) públicos, son: Como poco, incompetentes, probablemente venales (o conniventes) y, en muchos casos, corruptos y mangantes.
Perogrullada Nº 3: Aunque hasta hace unos meses algunos creían que “esto” era una tormenta pasajera, a estas alturas parece claro que no era una tormenta, sino un bombardeo. Y que ese bombardeo aún no ha terminado.

Perogrullada Nº 4: Quien más, quien menos, casi todos estábamos convencidos de que aunque esto era un atraco, nosotros (individualmente) íbamos a sobrevivir sin dejarnos demasiados pelos en esa gatera. Pero, transcurridos ya estos últimos 5 años y habiendo visto pelar las barbas de una buena parte de nuestros vecinos, empezamos a preocuparnos seriamente por las (barbas) nuestras.
Sobre todo cuando nos percatamos de que si, milagrosamente, hemos logrado mantener la apariencia (y los hábitos) de nuestro habitual nivel de vida, ha sido a costa de “des-ahorrar”, es decir: De comernos parte de los ahorros pasados y los derechos presentes (Sanidad, educación, servicios públicos, . . .) y futuros (Pensiones), que son otra forma de ahorro.
Perogrullada Nº 5: Aunque nos da miedo “el caos” (y “los comunistas”), estamos convencidos en nuestro fuero interno que los “partidos serios” (y algunas otras instituciones) están corrompidos hasta la médula. En unos casos por pura holgazanería y parasitismo social y en otros por lisa y llana corrupción.
Y también estamos convencidos de que esos “partidos serios” no tienen posibilidad (ni motivos) para cambiar mientras sigan en el poder (los que hoy gobiernan) o en sus aledaños (los que están esperando para gobernar mañana).        
Perogrullada Nº 6: “Esto no puede seguir así”. Lo tenemos meridianamente claro, todos.
Lo malo del asunto es que, aunque no queremos es esto siga así, posiblemente seremos muy pocos los que estemos dispuestos a apearnos de nuestras fidelidades (políticas) a quienes nos están siendo, o nos han sido, (políticamente) infieles.
Y si seguimos cultivando los lazos tribales, muy probablemente gastaremos nuestras fuerzas en restregarnos los unos a los otros las pendejadas y las desvergüenzas que otros han cometido diciendo que lo hacían en nuestro nombre.
Quizá va llegando la hora de pensar en apearnos de nuestro respectivos burros y mirar un poco más allá de nuestras propias narices o de nuestros propios prejuicios. Y, sobre todo, de nuestro propio miedo a haber estado equivocados.
Digo todo esto porque en pocos días nos van a montar los tenderetes publicitarios de las próximas elecciones (Europeas de 25 de mayo de 2014) y quizá conviniera pasear por esa “feria” teniendo algún conocimiento previo (razonado) de la calidad de la “mercancía” que van a intentar colocarnos. Y de los antecedentes de los “vendedores”.
Saludos
Y atentos: Que el 2014 aún no lo hemos echado a perder.