3/12/13

Un proposición "muy decente"


Aunque mis amigos y allegados muy probablemente estarán hartos de oírme la “milonga” de la necesidad de derogar la modificación del artículo 135 de la Constitución, lo cierto es que, hasta ayer, ningún partido político había abierto “oficialmente” la boca.

Parece obvio que el Partido Popular, que se encontró con esa bicoca sin necesidad de ni siquiera proponerlo, no tiene interés alguno en mencionar el tema.
Ese regalo les cayó del cielo y “santa Rita, Rita, . . .”.
Tampoco tienen interés, ni motivo alguno para proponerlo, CIU (que, de milagro, no votó a favor) PNV, UPyD, UPN, ni Coalición Canaria.
En cuanto al PSOE, promotor del desaguisado (traición, a mi juicio), parece que aún no se ha roto la disciplina de partido hasta el punto de sacar a la luz pública discrepancias sobre este particular que dejarían en muy mal lugar al partido y a la mayoría de sus dirigentes y diputados. 
Sin embargo echaba en falta la voz de Izquierda Unida que fue quien el 2 de septiembre de 2011 se opuso (junto con BNG, ERC y Nafarroa Bai) y dejó con el culo al aire la maniobra de PSOE y PP para incorporar al acuerdo a los “siempre sensatos” diputados de Conveniencia y Unió, hasta el punto de que, aunque con el rostro desencajado, el Sr. Durán y Lleida (y su grupo) se vieron en la necesidad de abstenerse.
Aquella felonía tuvo su continuación cuando la mayoría parlamentaria rechazó la propuesta de los partidos de izquierda de celebrar un referéndum para consultar a los ciudadanos sobre el particular.
Dicho referéndum no pudo exigirse porque era preciso que lo solicitaran, como mínimo un 10% de los diputados (35) y los partidos de izquierda no alcanzaban esa cifra y, por su parte, el PSOE se cuidó muy mucho de que ninguno de los suyos tuviera la ocurrencia de apoyar la iniciativa.
Hace un par de días Izquierda Unida ha presentado “a la mesa del congreso de los diputados” una “Proposición de Ley” de artículo único  que, tras la exposición de motivos, dice literalmente:

1. El Gobierno habrá de estar autorizado por ley para emitir Deuda Pública o contraer crédito.
2. Los créditos para satisfacer el pago de intereses y capital de la Deuda Pública del Estado se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de los presupuestos y no podrán ser objeto de enmienda o modificación mientras se ajusten a las condiciones de la ley de emisión.
3. El pago de los créditos presupuestarios para satisfacer la financiación necesaria que garantice la cobertura universal de los servicios públicos fundamentales gozará de prioridad absoluta frente a cualquier otro gasto.
Ya era hora de que alguien propusiera algo que los ciudadanos, sin prácticamente distinción de ideologías, venimos reivindicando.
Evidentemente el recorrido parlamentario de esta “proposición” será muy corto pues bastará con que oponga a ella el Partido Popular para hacerla inviable.
Sin embargo tendrá la virtud de “retratar” el compromiso de cada uno de los partidos con los ciudadanos que hoy pierden sus derechos, sus trabajos y su futuro para garantizar el pago la devolución de los capitales que nuestros bancos irresponsablemente pidieron y los bancos europeos aún más irresponsablemente prestaron.
En mi opinión, cualquier partido que no apoye esta propuesta, o no la incluya en su programa electoral, debiera quedar descartado de nuestra preferencia de voto.
Ya va siendo hora de ir echando de las instituciones a los ladrones y a sus valedores y mayordomos.
Me gustará saber las razones que darán algunos para no suscribir el punto tercero.

Porque lo que se ventila es el pan, la educación, la sanidad, la vivienda, el puesto de trabajo y todo lo que constituye el mínimo necesario para llevar una vida “decente”.
Saludos.