3/11/13

Ojalá se llegue al fondo del asunto



Nuestra historia judicial reciente hace temer que nuevamente volvamos a tener que contemplar una nueva prueba de la desvergüenza y venalidad (Una nueva tropelía (judicial) se avecina) de una parte del sistema judicial formada por los magistrados de los tribunales superiores, el Consejo General del Poder Judicial y la fiscalía; que, casi sistemáticamente, se dedican a archivar las demandas, denegar  las pruebas, minimizar las conductas y cambiar los jueces, llegando, en caso extremos, en los que huelen peligro para los poderosos (Garzón, Gürtel, Bárcenas, Blesa, . . .) a la intimidación y acoso de los jueces que no se avienen a mirar para otro lado.

Este es el caso de la querella de AFEM contra los señores Lamela, Güemes, Burgueño y Dª Patricia Flores.

Querella que no es por el actual proceso de privatización de los servicios sanitarios de 6 hospitales y 27 centros de salud, sino por su indecente comportamiento aceptando puestos ¿de trabajo? en los consejos de administración de las empresas adjudicatarias de anteriores privatizaciones de servicios .
Fue pulsar esa tecla por parte del magistrado D. Marcelino Sexmero Iglesias y automáticamente saltaron las alarmas judiciales, y el fiscal y el CGPJ se tiraron al cuello del magistrado.

La cosa no era para menos: El juez había decidido enviar una comisión rogatoria a Luxemburgo para intentar averiguar la identidad de los verdaderos propietarios del “entramado empresarial” de la empresa Capio (hoy ya no se llama así, sino IDC Gestión) tras las que muchos de nosotros sospechamos que pudieran aparecen algunos apellidos de responsables políticos y administrativos notablemente implicados en todo el proceso de desmantelamiento de la sanidad pública. ¿Es Capio (España) una tapadera de algunos políticos españoles?  
Por lo que se ve, de momento, no han logrado doblarle el brazo al magistrado  D. Marcelino Sexmero Iglesias, quien ha citado a declarar a los Sres. Güemes y Lamela.

Considero importante tomar conciencia de la importancia de defender la independencia de este juez que, como ocurrió con el juez D. Elpidio José Silva (caso Blesa), ha osado tirar de un hilo de posible corrupción que muy bien pudiera dejar completamente desnudos (y llevar a presidio) a muchos de los sinvergüenzas que medran a costa de liquidar los servicios, malbaratar los dineros y destruir el patrimonio público.

Ojalá tenga suerte el juez y pueda llegar al fondo del asunto.
Saludos.