9/1/16

Una ''no muy buena'' noticia (La formación de gobierno en Cataluña)



Llevaba casi cuatro meses esperando (Como otros muchos ciudadanos) el final de “teatrillo” en que los diputados independentistas de Cataluña han convertido la elección de un Presidente y la formación de un nuevo gobierno.  

Para evitar malentendidos, me declaro favorable a que se realice una consulta (Referéndum, o lo que sea) que, con unas reglas razonables, tenga efectos legales vinculantes para el Estado y en la que participen únicamente los ciudadanos censados en el territorio afectado.

Y eso vale tanto para Cataluña como para cualquier otra comunidad de ciudadanos que tenga una “masa crítica” suficiente para solicitarla.

Dicho esto, explico mi decepción por la decisión que han tomado los diputados independentistas catalanes de ERC y las CUP.

No pongo en duda la legalidad de su decisión, pero critico su falta de coherencia por anteponer la engañifa de una “declaración unilateral de independencia” que ellos saben inviable a efectos prácticos y que tan solo respalda (con suerte) algo menos de la mitad de la población catalana, a la regeneración de la vida política y la defensa de los derechos, libertades y el bienestar de sus ciudadanos.

Y mucho más grave es el asunto si tenemos en cuenta que, para seguir manteniendo esa huida hacia delante de unos resultados electorales que no les salieron bien, tienen que pactar con una derecha pura y dura (Caradura, más bien) que además está entrampada en una pocilga de corrupción económica tan grave y maloliente (por lo menos) como el Partido Popular a nivel nacional.

Y aparte de estos reparos “éticos” mi decepción, o más bien “mi desazón” deriva del riesgo de que nuevamente la “armada mediática” del neoliberalismo aproveche este “camino a ninguna parte” para redoblar los tambores del “España se rompe”, la huida las inversiones” y demás espantajos con los que atemorizar a esos “demócratas amorfos” (Y acríticos) que conforman la materia oscura de las democracias.

Ciudadanos que, con su candidez de “biempensantes”, sirven de sostén al poder establecido, con el apoyo de unos políticos “apesebrados” que, con D. Felipe González al frente, intentarán ayudar a mantener el actual sistema de depredación económica y recorte de derechos a favor de las élites que tan confortablemente les mantienen a ellos y sus familiares y allegados.

Hago votos porque no caigamos en esa trampa y seamos conscientes de la oportunidad que tenemos con 170 diputados con deseo de cambiar las cosas (O al menos detener el actual saqueo del Estado) para hacer valer nuestro voto apoyando la formación de un gobierno del PSOE (Que aunque a muchos no nos guste es, quien por culpa de la desunión de la izquierda, tiene la legitimidad para formarlo).

O, incluso sin que llegue a formarse un nuevo gobierno, poder empezar a derogar las leyes más impresentables que aprobó el Partido Popular con el único argumento de “sus santos cojones” e incluso (Si el PSOE no es corto de vista y sus dinosaurios se lo permiten) modificar la Ley Electoral hasta donde buenamente se pueda para hacerla un poco más representativa del deseo de los votantes.

A tiempo estamos.

Y ya va siendo hora de que los dirigentes de Podemos dejen de hacer de “aprendices de brujos”. Porque su vanidad, su deseo de exclusividad y sus “gansadas” terminamos pagándolas entre todos.

Saludos.