4/7/15

Vientos del pueblo me llevan …




Quizá me equivoque y esta suposición sea fruto de mis deseos más que de la razón.


Sin embargo, dado que esta gente (El FMI y “allegados”) no suele dar “puntada sin hilo”, tiendo a pensar que el resultado del referéndum está mucho más cantado (a favor del NO) de lo que quieren hacernos creer y ya se están poniendo preventivamente la venda sobre la dolorosa llaga del escrutinio de mañana domingo.

De este modo, cuando se confirme de la negativa del pueblo griego a “aceptar sus principios” podrán (como Groucho Marx)  “ofrecerles otros” con total desparpajo y sin que se note demasiado que han tenido que replegar velas.

Nos lo venderán como “solidaridad con el país heleno" y un “enorme esfuerzo” para ayudarles a seguir en Europa, pese a su empecinamiento.

Pero no debemos engañarnos; Cederán simplemente porque son ellos (los acreedores y sus sicarios) quienes más tienen que perder en caso de debacle.

Si el gobierno griego no se hubiera plantado, a estas horas, el país seguiría ahondando el agujero de la tumba de su libertad, su dignidad, sus derechos y  su patrimonio (público y privado) para engordar los bolsillos de quienes arruinaron Europa y parte del mundo.

Si los acontecimientos se producen, más o menos, como yo auguro, los españoles debiéramos, pese a nuestra acreditada ignorancia política y estúpido afán de “equidistancia”, sacar algunas conclusiones sobre lo que debemos hacer en diciembre cuando vayamos a votar.

Pero de todos modos, que nadie se llame a engaño; Por muy bien que le vaya a Grecia, las van a pasar “moradas” tanto si el gobierno gana el referéndum como si lo pierde.

La diferencia es que, al día siguiente, en el primer caso estarán en condiciones de empezar a recuperar el control de sus vidas mientras que, en el segundo, habrán dado un paso más (y no será el último) hacia su esclavitud (figurada y real).

Esperanzado como estoy, mando un día más mi cariño, mi respeto y mi aplauso a ese país, cuyos ciudadanos -con el gobierno al frente- están a punto de gritar ¡BASTA!