13/2/15

Elecciones Mayo 2015 (IV) Faltan 100 días







A estas alturas, algunas cosas van aclarándose y otras van enmarañándose.
Por un lado, ahora ya sabemos que, además de las 13 convocatorias de elecciones autonómicas previstas (Más Ceuta y Melilla) para este año 2015, también tendremos elecciones autonómicas en Andalucía (22 de marzo) y Cataluña (27 de Septiembre) con lo que, salvo Galicia y País Vasco, todas las Comunidades autónomas convocan elecciones en 2015.
Por otra parte resulta imposible aventurar los nombres de los candidatos de los principales partidos. En unos casos porque aún ni han sido designados. Y en otros porque, aunque fueron designados, no está claro que terminen presentándose, o -como el caso más reciente  de D. Tomás Gómez- han sido sencillamente defenestrados por sus propios partidos.
Y sin embargo lo cierto es que nos encontramos a 14 semanas del día de las votaciones en todos los ayuntamientos y 13 comunidades autónomas y a tan solo 39 días (5 semanas) de las autonómicas andaluzas.
Por primera vez en mucho tiempo existe la posibilidad real de que el sentido del voto ciudadano pueda resultar determinante no solo para cambiar a los gobernantes, sino -sobre todo- para cambiar una forma de “hacer política”
que se ha convertido en un negocio personal de algunos partidos y muchos de sus dirigentes, utilizando el clientelismo y la corrupción como sus herramientas básicas y cargando la factura de la mala administración, los favores a empresarios y la recolocación de familiares, amigos  y “leales”, sobre las costillas de los ciudadanos y a costa de sus derechos.
Por ese motivo, y porque tengo el convencimiento de que la gran mayoría de nosotros somos unos perfectos ignorantes del funcionamiento del sistema electoral, es por lo que he dedicado algún tiempo a intentar explicar las cuestiones que me parecen más elementales.    
Y por ese motivo también, me he permitido hacer un ejercicio de “ciencia-(a)ficción” demoscópica y, con permiso de D. Pedro Arriola y todos los sabios sociólogos de este país, ofrecer mi propia “previsión” de resultados.
Antes de seguir quiero aclarar los siguientes puntos, por si alguien no es capaz de verlos por sí mismo:
       Dados mis escasos (por no decir nulos) conocimientos de la ciencia estadística y mi carencia de medios y herramientas adecuadas, las previsiones que ofrezco son algo así como un ejercicio de “andar por casa” (en zapatillas y bata)
    Aunque los datos relativos a número de escaños son los oficiales de cada comunidad, el nombre y número de partidos que concurrirán resulta imposible de determinar y por ello me he limitado a consignar los de los que lo hicieron en las pasadas elecciones.
   Los porcentajes de voto asignados a cada uno de los grandes partidos son los que ha publicado el  CIS (Centro de Informaciones Sociológicas) en su Barómetro de Enero de 2015 (y manteniendo para el resto de los pequeños partidos los porcentajes que obtuvieron en 2011)
   El ejercicio ha consistido en aventurar matemáticamente los resultados de todos los partidos presentándose “por separado” y compararlos con los que se obtendrían  en el caso de que la “Izquierda” (Los Verdes, EQUO, NBG, Podemos e IU) presentara “candidaturas unitarias” a las elecciones autonómicas.
       Los resultados de dicho ejercicio son, evidentemente, improbables e inexactos, dado que, por falta de tiempo y medios, no se ha tenido en cuenta la división en circunscripciones que rige en todas las comunidades salvo 4 (Cantabria, La Rioja, Madrid y Navarra), ni tampoco y este es un factor mucho más relevante, los distintos niveles de implantación y aceptación de los partidos en cada comunidad autónoma (Andalucía, sin ir más lejos; donde lo más probable es que el PSOE quede en primer lugar y una candidatura unitaria se tuviera que conformar con el 3º).
     Tampoco se han valorado situaciones “atípicas” que distorsionan la imagen electoral como los casos de Asturias y Navarra en los que existen partidos que, aunque se presentan por separado (e incluso, se llevan mal), en realidad son “marcas blancas” del Partido Popular (Foro Asturias y UPN), o los peculiares equilibrios del poder regionalista en las islas.
Hechas estas salvedades, y pese al “coeficiente de extravío” que cada cual quiera aplicar para corregir estos hipotéticos (y fantasiosos) resultados, pienso que en todo caso sirven para valorar la notable estupidez que supone el “antojo” de los Dirigentes de Podemos de presentarse por separado a las elecciones autonómicas.
Porque, aunque serán contadas las comunidades donde una candidatura unitaria pudiera quedar en segundo lugar (Y muchas menos, en el primer puesto) lo que resulta obvio es que presentándose por separado no podrán aspirar si siquiera “a eso”
Dicha decisión, de llevarse a efecto (aún se está a tiempo de evitarlo) va a dejar a la Izquierda como 3º o 4ª fuerza en casi todas partes con la triste papeleta de tener que ofrecer su apoyo al PSOE o (como hizo IU en Extremadura) permitir gobernar al PP (con o sin el PSOE).
Ahí quedan los resultados: Tanto los globales, como el desglose comunidad a comunidad.
Que cada cual saque sus propias conclusiones e intente (si lo considera oportuno)  abogar por las candidaturas unitarias.
Porque ocasiones como la presente hay pocas; Y desperdiciarlas es (a mi juicio) una solemne estupidez
Saludos.
Recopilatorio Elecciones Mayo 2015