21/5/14

El teatro Albeniz: Doña Esperanza Aguirre quiere hacer caja (cuanto antes)



Quizá algunas personas me acusen de malicioso por el título.
Pero, por lo que conozco del asunto desde hace ya algunos años, me temo que, lamentablemente, no ando muy descaminado.
Para quienes no están al tanto (que lamentablemente son demasiados) resumo brevemente “la historia”.
El teatro Albéniz -que se ubica, virtualmente, “detrás del reloj de la puerta del sol”- se inauguró en 1945 con una obra de Alfonso Paso a cuya representación un servidor, aunque ya es un tanto “viejuno”, no pudo asistir porque aún no había nacido.

Sin embargo, tras su reconversión como cine, sí que pudo asistir (como niño) en los años 60 a las sesiones de CINERAMA con películas tan memorables como “La conquista del Oeste”  y sobre todo “2001 una odisea del espacio” (pasando, según creo, por “los 10 mandamientos” y, tal vez, “Ben-Hur”,

Posteriormente, alquilado por la Comunidad de Madrid, volvió a reconvertirse en teatro y ofreció obras tan notables como “Yo Claudio”, “El rey Lear” o “el retablo de las maravillas”, “Flowers”  además de convertirse en cita obligada para los aficionados con su “Festival de otoño” que, qué yo sepa, se programó ininterrumpidamente desde (por lo menos) 1999 hasta 2008, con actuaciones de cantantes, o de compañías de danza en una programación densa y de innegable calidad.
En ese año (2008), la Comunidad de Madrid, presidida por Doña Esperanza Aguirre, renunció a ejercer su “derecho de tanteo y retracto” sobre la compraventa del edificio, permitiendo su venta a un tercero (promotor) cuyo “proyecto” consistía lisa y llanamente en demolerlo y construir un (otro) centro comercial.
La cosa no resultó tan sencilla, porque se trataba de un “edificio protegido”.
Y finalmente el Tribunal Supremo le paró los pies a la Comunidad de Madrid prohibiendo el derribo y obligándola a tramitar la declaración de del edificio como BIC (Bien de Interés Cultural)
En medio de todo ese rifirrafe una serie de profesionales del mundo del teatro y la cultura montaron la “Plataforma de Ayuda al teatro Albéniz” cuyos integrantes, con Eva Aladro al frente y más voluntad que medios, han logrado tenérselas tiesas con la Comunidad de Madrid” intentando la recuperación del teatro para la ciudad de Madrid como punto de encuentro y referencia cultural que fue.
Bueno: Pues el penúltimo capítulo de esta historia ha concluido el pasado día 14 de mayo con la descarada e impresentable resolución de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid que, con toda desfachatez, decide “No declarar Bien de Interés Cultural  . . .  “. el edificio.
 Algunos se preguntarán qué tiene todo esto que ver con Doña Esperanza Aguirre; Y, a ese respecto, mi teoría es que dicha señora no debe andar muy lejos del asunto ya que el arquitecto del proyecto del fallido centro comercial era un sobrino suyo que, todo hay que decirlo, sin ser una gran figura, es un profesional muy solvente, con cierto prestigio y mejor clientela.
Mi opinión es que en las filas del Partido Popular ya se están notando los vientos de cambio y algunos próceres están empezando a replegar velas. Pero previamente quieren dejar las cosas “atadas y bien atadas”.
Y que Doña Esperanza me perdone por ser tan mal pensado,
El edificio en la actualidad es propiedad de Kutxabank tras la ejecución hipotecaria de su anterior dueño cuya empresa suspendió pagos  no hace mucho.
En mi opinión, el partido no ha terminado; Y pese a la burricie y caradura de nuestros “malgobernantes” (y los funcionarios tiralevitas que les cubren las espaldas)  aún estamos a tiempo de recuperar el teatro y poder sacar entradas para el “Festival de otoño” de –digamos- el año 2017.
De momento, mañana pienso asistir a la concentración que convoca la Plataforma a las 12 del mediodía en la misma puerta del teatro.
Si resistimos hasta que dentro de 10 meses podamos echar (democráticamente) a estos depredadores, es muy posible que lo consigamos.
Que los dioses me oigan.
Saludos.