8/5/14

Bromas y veras



Resulta lamentable burlarse del Presidente del Gobierno de tu propio país.
En cierto modo podría asimilarse a “reírte de tu propio padre” (o padrastro, si no le votaste).
Pero D. Mariano Rajoy se lo tiene muy, pero que muy, merecido.
Y por este motivo invito a quien esto lea a entrar en el enlace al “Punto de fisión” de D. David Torres quien, con bastante mala leche, notable precisión y un gozoso sentido del humor nos ofrece el informe clínico (patológico, más bien) de una radiografía política publicada recientemente en varios medios publicitarios (periódicos, les llamaban antaño).
 
Foto en la que, tras la adustez de los rostros, si nos fijamos bien, podemos intuir el sobrio afecto que los amos del cortijo le dispensan a su capataz, representados por un banquero a quien los millones que maneja y los años transcurridos no han logrado disimularle ese aire de ganadero de reses bravas que habitualmente nos ofrece.
Y. no digo más.
Saludos.