10/4/16

Efectivamente, UPyD “valió la pena” (Y sigue existiendo)



Antes de entrar en materia quiero aclarar que D: Fernando Savater no es santo de mi especial devoción.
Y en la mayoría de los asuntos discrepo de sus opiniones tanto por parecerme extremadamente acomodaticias con el sistema imperante, como por su “nacionalcentralismo” excluyente de las opiniones o sentimientos de los ciudadanos de este país que mantienen puntos de vista distintos del “Una Grande y Libre” que antaño orlaba la imaginería “casposo-fascista” del franquismo y algunas versiones del “escudo nacional”.
Dicho esto, manifiesto mi total coincidencia con el contenido de su columna del día 9 de abril en la contraportada del diario (de derechas) “El País”
Reivindica en su breve texto la validez del trabajo desarrollado por UPyD desde su fundación hace ya casi 9 años (26 de Septiembre de 2007).
Y un servidor, pese a la mala opinión personal que tengo de su fundadora, Dª Rosa Díez, hoy felizmente militante de “a pie” y la discrepancia con la mayor parte de su ideario político, tiene que reconocer que efectivamente ese pequeño partido ha sido en todos estos años uno (quizá el único) de los ejemplos de honestidad en el desempeño de los cargos públicos de la derecha “liberal” española.
Y con sus escasos diputados (1 en el parlamento vasco), eurodiputados (2) y concejales (128)  ha dado ejemplo de coherencia política e independencia de los poderes fácticos.
Saco este texto a colación tanto porque me parece de justicia el reconocer los hechos, como por la oportunidad que se abre para recuperar esas siglas si, quienes desde las posiciones liberales y “nacional-centralistas” (que en absoluto comparto) deciden de una vez distanciarse los protagonistas del fraudulento marrulleo de “los pactos”.
Tóxico e insípido gatuperio político cocinado por los tres partidos de derechas, PP, PSOE y Ciudadanos (El PSOE también, lamentablemente, se comporta como tal) y “la dirigencia” de un partido recién nacido (Podemos) que no ha sido capaz de digerir su provisional éxito y lleva camino de esterilizar, a base de fanfarronadas, espantadas, provocaciones e insultos, la confianza que más de cinco millones de  ciudadanos pusieron en sus siglas.
Me alegraría que algunos de los votantes del PP y Ciudadanos y algunos del PSOE que sin saberlo (o sabiéndolo) son liberales, decidieran cambiar de caballo el próximo 26 de junio y apostar por un partido que, pese a los delirios de grandeza de su expresidenta, se ha comportado decentemente cuando ha tenido ocasión de hacerlo.
Las simpatías de un servidor van por otros derroteros; Pero me gustaría que la gente de la calle y “los biempensantes” tomen conciencia de que UPyD, pese a su “ex-jefa” y los últimos palos de ciego que ha venido dando, aún existe.
Saludos.