12/9/15

Jeremy Corbyn (aprendámonos este nombre)






Tal vez su elección, hoy 12 de septiembre de 2015, no sea sino otra de esas detonaciones de un solitario cohete  que, en los pueblos, se escuchan a media mañana sin que, a continuación durante un buen rato, ocurra absolutamente nada.
Sin embargo la experiencia nos dice que estas explosiones aisladas anuncian el comienzo de las fiestas patronales; Normalmente“ la procesión”. O, si es por la noche, “los fuegos artificiales”.
Como quiera que en estos momentos la sociedad europea se encuentra en plena anochecida de libertades, derechos e ilusiones, yo quiero creer que la elección de este hombre como jefe de filas  (leader) del Partido laborista Inglés es el preludio de una fiesta popular.
Quizá aún tardemos unos meses en comprobarlo, pero son ya muchos los indicios de que el actual “sistema de poder” está colapsando bajo el peso de sus propias contradicciones y el pesado fardo de su avaricia, parasitismo social y alejamiento de la realidad y el sentido común.
No deja de tener su gracia el que un diputado “pelón” al que el poder ha animado a participar en estas elecciones (de partido) para poner un poco de pimienta al asunto, convencidos de su absoluta irrelevancia y nulas posibilidades de plantar cara, se haya alzado con el puesto en primera vuelta con un 59,5% de los votos.
Y no dejará de ser una especie de “justicia histórica” el que quizá sea en Inglaterra que fue antaño un ejemplo de democracia, reconocimiento de derechos sociales y modelo de buena gestión de los bienes y los servicios públicos, donde -tras 40 años de saqueo y destrucción a cargo del neoliberalismo de la Sra. Thatcher y el Sr. Blair- un partido vuelva a retomar sus orígenes, reivindicando casi lo mismo que  Clement Attlee en 1945, o Harold Wilson en 1964, con la diferencia de que entonces los derechos estaban por conseguir y esa lucha se veía simplemente como una necesidad social y de progreso y hoy, el mero hecho de pretender recuperarlos, nos parece un utópico exceso y un gesto casi revolucionario.
Como hemos podido comprobar, los grandes medios de comunicación se han cuidado mucho de NO informar de este asunto. Y al igual que Grecia pasó de las primeras planas a la actual clandestinidad, la elección de este hombre pretende ser informativamente ninguneada.

A partir de ahora supongo que se dedicarán a ponerle a caer de un burro y a explicarnos por qué no es posible hacer algo distinto de los que “nos mandan” (Quienes mandan)
Por eso es por lo que recomiendo que nos aprendamos este nombre.
Porque hemos llegado a un punto en el que si “algo” no quieren que lo sepamos, es casi seguro que se trate de “algo que nos interesa”. O que, a “ellos”, no les interesa que nosotros sepamos (Que viene a ser lo mismo).
Para quien quiera ponerse en antecedentes:
Quizá los Felipe González, Los Solana, los Jaúreguis, los Almunias, los Pedro Sánchez y otros muchos, de ese y otros partidos, debieran ir pensando en una retirada honrosa (Si es que pueden)
Saludos.