6/3/14

Caer tan bajo (diario El País)



Hoy, al hacer mi ronda matutina por la prensa digital, no he podido evitar una sensación de vergüenza ajena al pinchar la página del diario “El País”.
Este antaño respetable y serio periódico de centro-izquierda que, junto con la revista Cambio 16, fueron los referentes informativos de una sociedad que empezaba a despertar a los usos democráticos, aparece hoy envuelto en un marco publicitario absolutamente cutre y estéticamente impresentable.

He tenido la sensación de estar contemplando uno de esos encartes publicitarios de Media Mark o Carrefour.

O, peor aún un, uno de esos siniestros (estéticamente hablando) pasquines de comida oriental que depositan en nuestro buzones.
Ya era bastante lamentable que, debido a las andanzas especulativas de sus dueños y parte de sus directivos, el diario hubiera tenido que ponerse directamente a las órdenes del mundo financiero y su vicario en España (el Gobierno del PP).
Y bastante siniestro que un sujeto, que se embolsó más de 8.000.000 € en un año, aleccionara al resto de los trabajadores advirtiéndoles que “no podíamos seguir viviendo tan bien” (o algo así).
Todo ello forma parte reparto del botín que el mundo financiero y gran-empresarial va conquistando a costa de los derechos y las vidas de los ciudadanos y las instituciones democráticas.
Pero nunca imaginé que un periódico como el País, que en su día fue un ejemplo de sobriedad, legibilidad y buena maquetación, cayera al ínfimo nivel gráfico de las octavillas publicitarias.
Curiosamente esta chapuza coincide en el tiempo con la decisión de eldiario.es de suprimir la publicidad para sus socios suscriptores quienes, por la módica suma de 5 Euros mensuales, podrán leer el periódico sin la monserga de las ventanas emergentes y la publicidad de empresas que, en muchos casos, detestan.
Quiero creer que esto sea un síntoma más de la descomposición moral de un sistema económico que ya se muestra incapaz incluso de “guardar las formas”   

Ahí queda la muestra de lo que afirmo:
Saludos.