14/2/14

Hasta nunca, Sr. Burgueño



En principio hablo exclusivamente en mi propio nombre y representación.
Pero tengo la sensación de que a más de una de las personas que lea estas líneas le gustaría decir  algo parecido.
Hoy los periódicos nos dan una nueva alegría.
Modesta, e incompleta como suelen ser las alegrías “en la casa del pobre”.
Pero alegría al fin y al cabo.
Ya puestos podría haberse deshecho de la “ideología” junto con el “ideólogo”, pero no parece que la cosa vaya por ahí.
En todo caso bueno es que hayan cesado a este señor que tanto daño ha hecho a la sanidad pública, a costa de la cual ha vivido muchos años mientras utilizaba su cargo para destriparla a favor de las empresas de familiares, amigos y jefes políticos.
Y, ahora que caigo, rectifico el título del texto y digo: Adiós Sr. Burgueño, espero que le veamos en los tribunales.
Y, si los jueces así lo consideran oportuno, verle a usted condenado.
De momento, para mí, usted es (como otros tantos) un “presunto inocente”
Esperaré.
Saludos.
Y, de momento, sigámonos alegrando.    
     
, . . . se puede