21/10/13

Efectivamente, ¿dónde está tanto dinero?, Sr. Botín


Tras la lectura de este artículo de Juan Tortosa, aparte de verme medio retratado (aún no he tenido que mudarme), me decido a difundirlo ya que me parece muy didáctica para todos los ingenuos que, pese a la evidencia, quieren creer que las cosas están cambiando.
Y también para que no olvidemos el escarnio y la burla que suponen ese tipo de declaraciones.
Tiene narices que el amo de un banco quebrado que tan sólo se sostiene (como el resto) a base de extorsionar a la ciudadanía mediante la constante inyección de dinero público barato( y a espuertas) para comprar deuda pública, que pagaremos (cara) los ciudadanos, ese mismo hampón, que pide el despido libre y que se descerraje la “caja” de la seguridad social para disimular el déficit público, vaya por ahí sacando pecho para “vender su mercancía”.
Mercancía que, como el resto de la que vende el sistema financiero, posiblemente terminará disolviéndose en el aire como los “papelitos” de 2008.
Ahí queda para aviso de “bien-pensantes” e ingenuos necesitados de creer que “esto” ya ha acabado.
Saludos.