8/9/13

La (supuestamente) ''generación perdida'


Es decir: Nuestros hijos.
Reconozco que, quizá, mi percepción del asunto pudiera estar sesgada por tener la fortuna de que la mayor parte de los “chavales” (para mí lo son todos aquellos que aún no han cumplido los 40 años) que me resultan cercanos, incluidos mis propios hijos, han resultado ser (pese a sus peculiaridades, afortunadamente) gente bastante decente, solvente, organizada y trabajadora.
Y, más aún, para mi perplejidad, compaginan (no sé muy bien cómo) algunos resabios de extrema juventud (o incluso adolescencia) con un interés por “lo civil” y una capacidad de observación y crítica constructiva dignas de respeto.
Eso en cuanto a muchos de “los chavales” que conozco.
Pero es que hay otros ante los que, además, hay que quitarse el sombrero.
Y este es, a mi juicio, el caso del perroflauta, economista y diputado por Málaga D. Alberto Garzón Espinosa quien, a la tierna edad de 28 años (y, como le escuché en una ocasión al cantaor Chano Lobato, “no le quito ni media hora”), es capaz de ofrecer un razonamiento y una visión de “lo que ocurre” tan sensata, realista y, a la vez, tan ambiciosa y bien explicada que me reconcilia con este siglo malparido bajo los auspicios” de unos políticos, intelectuales y supuestos economistas, que en unos casos llevan un trabuco en sus manos y en otros no pasan de ser unos “estómagos agradecidos” de la nutrida y muy acreditada escuela de pensamiento (y expresión)“la voz de su amo” (vulgo “expertos”, en lo que se tercie).
Conviene ir renovando el fondo de armario ideológico, porque lo cierto es que el traje socioeconómico actual, no es ya que se nos quede pequeño, sino que debido a la mala calidad del tejido, y al maltrato y abuso al que (con nuestro beneplácito y colaboración) le han sometido, está definitivamente, además de sucio de corrupción, hecho unos zorros.
Y así andamos desde hace ya bastante tiempo y cada día más “con el culo al aire” (o “con el pañal levantado” como educadamente afirmó un arquitecto riojano, allá por el año 1973).
Efectivamente, coincido con el Sr. Garzón en que no se trata de remendar este malencarado, renqueante y depredador sistema económico que tenemos.
Se trata de “construir un sistema económico, justo, equitativo que no sea despilfarrador de recursos naturales”
Aunque la entrevista es extensa, a mi juicio, no tiene desperdicio.
Tanto por lo que analiza, como por lo que propone.
Ahí queda
Saludos.