13/2/11

(Cogido al vuelo) La “engañifa” de la rentabilidad de los Planes de Pensiones

Un viejo y buen amigo mío me manda este texto que transcribo íntegro por su interés general para todos nosotros, que en algunos casos ya no tenemos remedio y, sobre todo, para los que hoy día rondan los 30 años de edad y son las  próximas víctimas propiciatorias de ese “trilero universal” llamado Sistema Financiero, del que los Fondos de Pensiones son vital instrumento.

Ante la ofensiva de los medios y la campaña de intoxicación masiva contra las pensiones públicas y a favor de los planes privados de pensiones, recomiendo difundir este escrito y enlace de Juan Torres y Carlos Martínez


En el cuadro 1 que se presenta más abajo se resumen dichas rentabilidades y en el 2 la de los planes garantizados de algunos de los fondos de pensiones del Banco de Santander. Confirman los resultados de un estudio de Pablo Fernández y Javier del Campo sobre la rentabilidad de los fondos privados de pensiones que comenté hace unos meses en TEMAS PARA EL DEBATE. Mostraba este estudio que en los últimos diez años, el 93% de los fondos del sistema individual obtuvo una rentabilidad inferior a la inflación y el 99,3% obtuvo una rentabilidad inferior a la de los bonos del Estado a 10 años.

Rentabilidad de los Fondos de Pensiones en España. 1994-2009

Es evidente, pues, que estos planes privados de pensiones que quieren convertirse en sustitutos de las pensiones públicas son una verdadera engañifa financiera. La inversión que se hace en ellos solo se puede llegar a compensar, si acaso, con la desgravación fiscal tremendamente injusta (porque la disfrutan solo los contribuyentes de rentas más altas) que llevan consigo, y que supuso en 2010 un gasto fiscal de 1.443 millones de euros, casi la misma cantidad del recorte en las pensiones (1.500 millones de euros) que sufrieron, sobre todo, las clases de menos ingresos.

Los bancos crean primero el alarmismo sobre la solvencia de las pensiones públicas financiando estudios que realizan economistas con muy poca capacidad predictiva y difundiendo luego sus conclusiones por todos los medios además de obligar a los gobiernos a recortar los derechos de los pensionistas. Así atraen miles de millones de los que pueden ahorrar algo de sus sueldos. Colocan esos recursos en los mercados financieros con altas ganancias pero no devuelven esa rentabilidad a los clientes. Y eso, si es que tratando de ganar lo máximo posible no llevan a la quiebra a los fondos, como ha ocurrido en numerosas ocasiones, y obligan a los gobiernos, como recientemente en Estados Unidos, a que pongan cientos de miles de millones para salvarlos. Un negocio redondo para los bancos.

De Juan Torres del Consejo Cientifico de ATTAC España y Secretario de ATTAC Andalucía
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla


2 comentarios:

Diego dijo...

Cabe señalar que, en los sistemas de capitalización de pensiones, todo el ahorro es canalizado a diferentes paquetes de depósito.

La rentabilidad media del fondo chileno principal es de un 9,19% anual desde que se implementó en 1981. Su éxito ha sido copiado poco a poco en países tan dispares como Perú o Suecia.

En España, los planes de pensiones no son eficientes porque nadie ahorra lo suficiente para invertir en ellos. Solamente las rentas más altas alcanzan a salvar los ahorros suficientes para ello. No olvidemos que la Seguridad Social se lleva más del 10% de los sueldos, afectando a empresario y trabajador notablemente.

¡Un saludo!

PGG dijo...

Sin ánimo de entrar en polémicas, desconozco qué es el Fondo Chileno Principal, aunque sí me suena lo que son las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), implementadas en toda américa latina por mandato (no nos andemos con eufemismos) del FMI y en concreto en Chile en el año 1980.

Desconozco su rentabilidad concreta, pero creo recordar que tuvieron algún grave sobresalto con motivo del "tequilazo" en diciembre de 1.994 y otro, no menos grave, cuando la crisis del Bath Tailandés en julio de 1.997.

Por otra parte, en estos fondos parece que "no es oro todo lo que reluce" ya que el mismísimo Banco Mundial (que no es precisamente la Fundación de Investigaciones Marxistas) criticaba (con guante de seda, pero crítica al fin y al cabo) su funcionamiento (boletín "en breve" Nº 53 de octubre de 2004. Doc 30733)