24/11/14

Elecciones de Mayo 2015 (I) Generalidades. -Faltan 181 días-


A reserva de lo que publique el Boletín Oficial del Estado en su momento, hoy quedan exactamente seis meses hasta las próximas elecciones municipales y, previsiblemente (si Cataluña o alguna otra autonomía no decide adelantarlas) también para las elecciones autonómicas de 13 de las 17 comunidades autónomas de este país.
Con este pretexto pretendo nuevamente hacer un pequeño ejercicio de prospección y reflexión que, al igual que con las pasadas elecciones europeas e italianas, me permita informarme razonablemente de lo que cabe esperar de estos, muy deseados por unos y temidos por otros, próximos comicios.
Al contrario que ocurrió con las elecciones europeas, en éstas (municipales y autonómicas) la gran mayoría de los ciudadanos estamos bastante más interesados.
Unos cuantos por disciplina y convicción democrática.
Y otros muchos simplemente porque están deseando hacer oír su hartazgo echando del poder a quienes lo ostentan, que -en una buena parte de los casos- son las personas a quienes ellos mismos votaron.
Sea como fuere es mi intención (veremos si soy capaz) el ir fabricando unas breves reflexiones al hilo de los acontecimientos y la pasada historia para ponerlas a disposición de los incautos cuya curiosidad les lleve a leerlas.
Lo de “faltan 181 días” será cierto si, como es previsible,  la convocatoria fija la fecha del domingo 24 de mayo para celebrarlas.
Sobre las Elecciones municipales: 
A este respecto, conviene aclarar (porque mucha gente lo ignora) que las elecciones municipales son como las festividades fijas del calendario, se celebran sistemáticamente cada 4 años y no pueden ser retrasadas, ni anticipadas, por los ayuntamientos; Por lo que sistemáticamente se celebran el cuarto domingo del mes de mayo de cada cuatro años. (excepto cuando -como ocurrirá en 2019- coincidan con la Elecciones al parlamento Europeo que, en ese año, se celebrarán el día 9 de junio)
No ocurre lo mismo con las elecciones autonómicas cuya convocatoria puede ser adelantada, o incluso retrasada, por los respectivos gobiernos regionales tal y como ya ha ocurrido en cuatro de las 17 autonomías (Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco) razón por la cual el próximo 24 de mayo en estas comunidades únicamente se celebrarán las elecciones municipales.
Grandes cifras:
Para entender un poco de lo que estamos hablando conviene saber que, según el censo electoral (diciembre de 2011), existen en España un total de 8.116 municipios que albergan una población de 34.297.632 ciudadanos con derecho a voto de los cuales 22.971.350 (66,23%) lo ejercieron en 2011. (En otros listados oficiales las cifras difieren muy levemente).

También, para cerrar el apartado de grandes cifras, vale la pena consultar este cuadro con los resultados de los principales partidos, tanto en número votos, como de concejales y alcaldías conseguidos.
 
Dicho cuadro es de elaboración propia a partir de los datos proporcionados por la página del Ministerio del Interior (Resultados electorales municipales 2011 Mº Interior)   de la que he extraído también la imagen anterior.
Una simple ojeada a dichos resultados permite comprobar que, aunque debido a que todos los ayuntamientos son “circunscripciones únicas” y por tanto el número de votos que precisa cada partido para obtener un concejal es muy similar, en cada minicipio, para todos ellos, no ocurre lo mismo en lo que se refiere a la facilidad de obtención de alcaldías o concejales cuando se trata de pequeños pueblos o grandes ciudades.
Y, así un partido con muy escasos votos como es el PAR (Partido Aragonés Regionalista) pudo obtener 992 concejales y 170 alcaldías con tan sólo 77.542 votos en tanto que UPyD, pese a sus 465.125 votos, tan sólo obtuvo 152 concejales y 1 alcaldía (Hernansancho, Ávila) que curiosamente corresponde a un municipio de poco más de 200 habitantes (170 electores, según el censo oficial).
Pese a ello, lo cierto es que el procedimiento de asignación de concejales en las elecciones municipales es el que ofrece la mayor representatividad en relación con los votos obtenidos (siempre y cuando se alcance el 5% mínimo establecido en el artículo 180 de la Ley Electoral).  
También conviene saber que el número de concejales de cada municipio viene predeterminado en la propia Ley (Artículo 179) en función del número de habitantes.
“De 100.001 en adelante, un Concejal más por cada 100.000 residentes o fracción, añadiéndose uno más cuando el resultado sea un número par”
Asimismo, entre otras curiosidades, cabe destacar que, en los municipios de menos de 250 habitantes, las listas son “abiertas” y la “candidatura” se compone de un máximo de 5 nombres por cada partido que se presente, pudiendo los electores votar a un máximo de 4 de los nombres que la integran, aunque sean de distintos partidos.  (Artículo 184 de la Ley electoral)
Con lo dicho hasta el momento y el enlace a la Ley Electoral  y a los resultados electorales facilitados por el Mº del Interior, quien tenga tiempo y humor puede irse haciendo su propia “composición de lugar”
Saludos. 


21/11/14

A la calle, que ya es hora . . .


Me tomo la libertad de titular esta monserga con las palabras del poeta Gabriel Celaya cuyo hermoso poema España en marcha aprendimos muchos de nosotros en los años 70 (escuchándolo en la voz de Paco Ibáñez) , porque se amolda como anillo al dedo a mi propósito de embarcar, a quien se deje, para “echarnos nuevamente a la calle” el próximo sábado día 29 de noviembre, partiendo (aquí, en Madrid) desde la estación de Atocha a las 17:00

El propósito es  manifestar (otra vez), serena, pero firmemente, tal y como hicimos hace unos meses, nuestro rechazo a toda la desvergüenza, incompetencia y connivencia que exhiben muchos de nuestros gobernantes y representantes políticos en su triste papel de ejercer de capataces de un sistema económico injusto, cruel, depredador, miope e inviable, que únicamente favorece a una raza de vampiros sociales que ha crecido al calor de la impunidad y la corrupción.

Desvergüenza Mayúscula


Aunque, comparadas con las de otros saqueos, las cifras de los gastos de viaje de los diputados pueden considerarse mera “calderilla”, invito a leer este artículo de Javier Gallego.
Lo hago porque creo que, incluso quienes nos creemos mínimamente “informados”, no nos hemos percatado del nivel de desvergüenza con el que PSOE y PP, no sólo han echado tierra sobre el asunto de los viajes del Sr. Monago, sino que han enterrado legalmente las posibles pruebas de despilfarros similares de una buena parte de sus diputados.
Y no sólo eso; Sino que parece que, una vez “neutralizadas” dichas pruebas, han aprovechado para santificar el pago con dinero público de los gastos discrecionales de los partidos políticos en sus idas y venidas para publicidad, autobombo y asistencia a sus reuniones.
Quizá, si uno pregunta a algún conocido con responsabilidad en algún partido político, le saldrá con la explicación de que, como la financiación “legal” de los partidos políticos es una cuestión no resuelta, esta decisión les ayuda a “no delinquir” (tanto).
A mí, personalmente, me parece que si esa es la intención, lo primero que tienen que hacer es decirlo claramente. Porque los ciudadanos no somos menores de edad y tenemos capacidad para juzgar si nos parece bien o mal.
Y, en segundo lugar, aunque pudiera ser aceptable dicha excusa, lo mínimo es que, ya que somos los paganos forzosos del “convite”, conozcamos tanto el “menú” (los viajes) como el nombre de los "convidados" (los viajeros).
Lo que se ha aprobado y en los términos en que se ha aprobado, es la creación de una especie de “fondos reservados” de uso discrecional, cuya auditoría y control se encomienda a quien (bien o mal) los utiliza.
Javier Gallego lo describe y explica mucho mejor que yo.
Merece la pena leerlo, aunque sólo sea para que no se nos olvide a la hora de votar dentro de 6 meses (o menos).
Saludos.

15/11/14

Reestructurar la deuda “desde abajo”



Lo primero que tengo que aclarar es que el título no es mío sino que lo transcribo literalmente del artículo de D. Antonio Baños en “lamarea” (Nº 21, noviembre 2014)
La razón de ello es que dicho enunciado acota perfectamente el punto de partida para el debate sobre la “reestructuración de la deuda”, cuestión sobre la que muchos opinamos y pontificamos en muchas ocasiones sin mayor “conocimiento de causa”.
Y el asunto es muy grave; Porque, al margen de las acusaciones (interesadas y bien pagadas) de demagogia con las que se pretende desprestigiar dicha cuestión, la cruda y triste  realidad es que, tanto “la deuda pública”  como una buena parte de la privada, son a todas luces “impagables”
Y por lo tanto, más pronto que tarde, así habrá que reconocerlo oficialmente por mucho que los gobiernos y las instituciones supranacionales no quieran hablar de momento de ello.
El quid de la cuestión es: Si dicho impago nos lo convierten en un “pago aplazado” a perpetuidad (junto con sus correspondientes intereses), como han hecho hasta el momento transformando la deuda de los bancos y las grandes empresas en “deuda pública”),  o finalmente los ciudadanos podemos forzar a nuestros gobiernos a deslindar el importe “ilegítimo” de dicha deuda para  “repudiarlo” y, a continuación, reestructurar los plazos y tipos de interés de la parte “legítima”
Existen seguramente diversas fórmulas para llegar a ese objetivo y no voy a meterme en hablar de lo que no entiendo. 
Pero me parece enormemente importante el que los ciudadanos conozcamos los entresijos de este asunto para poder opinar con un cierto rigor y evitar decir sandeces.  Y que, por ello, nos tapen la boca (con razón)
Como no he podido encontrar mejor manera de hacerlo, he copiado “en formato imagen” el artículo que mencionaba al principio y que, dejando de lado su componente publicitario (a favor de “Podemos”) aporta algunas ideas sobre cómo puede abordarse dicho proceso y qué trampas deben evitarse.
También incide, y esto es muy importante, en la necesidad de que se trate de un empeño “colectivo” (de varios países europeos) y de que, para sacarlo adelante, hay que cuestionar todo el entramado normativo que se desarrolla alrededor del Banco Central Europeo, empezando por sus propios estatutos.
O eso (intentarlo desde dentro con la ayuda de los socialistas y los verdes europeos); O no habrá más remedio que ir haciendo las maletas; Porque ya hemos llegado al punto de “mejor solos, que mal acompañados”  


Finalmente, aprovecho la ocasión para reiterar mi convencimiento de que “lamarea” (que se edita mensualmente “en papel”) es, al margen de sus preferencias políticas,  una excelente fuente de información y análisis sobre la vida política, social y económica.
Y, como ocurre con las cosas bien hechas, o los buenos vinos, el paso del tiempo no afecta especialmente a la mayoría de sus textos.   
Saludos.