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26/5/14

Elecciones Europeas XIV ''Pronósticos'' (a toro pasado)


A medida que voy asimilando los resultados de las elecciones de ayer, más contento me pongo.
Y, a la vez, más importante me parece el que todos sepamos interpretar lo que, sin necesidad de “ponernos estupendos” ni ahuecar la voz, podríamos calificar como “la voz del pueblo”.
Un pueblo algo cazurro, desde luego.
Y también bastante irreflexivo.
Hasta el punto de despreocuparse de sus intereses reales para andar detrás de los señuelos de un equipo de fútbol, un programa de televisión, un concurso, o una “nota de sociedad”.

Eso en el mejor de los casos. Porque, además, tenemos acreditada una cierta tendencia a hurgar en la basura y utilizarla como arma arrojadiza contra quien no es “de nuestra cuerda”.
Sin embargo y pese a todos estos defectos y pese a que quienes nos malgobiernan (y nos malgobernaron) suponen que, además de incautos e individualistas, somos bobos y mansos, quiero creer que las papeletas que ayer metimos en las urnas (casi la mitad de las personas que teníamos derecho a hacerlo) vienen a desmentir esa suposición.

Me explico:

7/5/14

La abstención electoral beneficia a los grandes


Aunque un poco rudimentaria, la explicación, es bastante clara.
Me limito a transcribir el enlace para todos aquellos que afirman que la abstención también perjudica a los grandes partidos.
Lamento no poder localizar una “minitesis” de hace aproximadamente tres años que era mucho más extensa, técnica y precisa.
Pero esta que incluyo tiene le ventaja de la concisión y lo elemental de los ejemplos que propone (aun a costa de incurrir en un notable esquematismo).
Incluso hasta  yo he sido capaz de entenderlos.  
Saludos

9/12/13

Tambores de guerra (electoral)



Aunque mucha gente no se haya parado a pensarlo, la “música militar” y los “tambores” (cajas de guerra, se llamaban) han tenido siempre una función que iba mucho más allá de lo puramente figurativo.
Como no entiendo mucho del asunto ahorraré al auditorio la pérdida de tiempo de tener que escuchar mis elucubraciones.
Sin embargo, no hace falta ser un lince para entender que una de las misiones fundamentales de las trompetas y los tambores era el meter el miedo en el cuerpo del ejército enemigo a base de decibelios que magnificaran el poderío de las (a veces, menguadas o inexistentes) fuerzas propias.
Ese truco, tan viejo como la historia del hombre, es el que rebautizaron los militares norteamericanos cuando la primera guerra de Irak como "doctrina de conmoción y pavor” (Shock and awe).
Bueno: Pues según se va aproximando la fecha de las próximas elecciones (las europeas) los partidos en el poder y sus periódicos “a sueldo”  (o subvención, o permanente refinanciación) han empezado a hacer sonar los “atambores” para prevenir al pueblo llano de los males que le sobrevendrán si se aparta de la “única religión verdadera”:  El bipartidismo.
Evidentemente como tontos no son, no lo dicen tan “a las claras” sino que, como quien no quiere la cosa, nos dibujan escenarios teóricos (y muy probables) tergiversando las consecuencias que pudieran derivarse de su materialización.

Uno de los ejemplos más recientes que he encontrado es este artículo del diario el País:

6/11/12

Yo también prefiero que gane Obama, pero . . .



Obviamente no se me ocurre afirmar que Obama y Romney “la misma cosa son”
Y ello por dos razones:
La primera: Porque en el caso de estos dos señores, aunque ambos representan y defienden un sistema descarnadamente capitalista en el que en el vértice de la escala de valores está el dinero y, a continuación, el crecimiento continuo, seguido de la (supuesta) “libertad de mercado”, la defensa que, a nivel personal, hacen de dichos “principios” es muy distinta entre uno y otro.
Y la segunda razón es que, en el caso estadounidense, la distancia que media entre el comportamiento legislativo del partido republicano y del partido demócrata es cierta y palpable.
Cosa que desgraciadamente, en este país en muchas ocasiones, ha resultado bastante confusa y difusa, si nos referimos a los dos partidos mayoritarios.
Ahora bien, una cosa es tener clara mi preferencia a nivel práctico y otra muy distinta proponer al ciudadano Barack Obama para la Legión de Honor de la República Francesa, o considerarle un “progresista”
Sobre este asunto trata esta vez el análisis de Nazanín Armanian quien, aunque supongo que también preferirá que gane Obama, hace un repaso de hasta 9 asuntos en los que, muy cucamente, ninguno de los dos candidatos ha querido “mojarse”.
Y no son cuestiones baladís
Ahí queda el enlace para los curiosos y algún noctívago que piense dedicar alguna de sus horas de sueño a seguir el recuento de resultados "en tiempo irreal” que, a partir de la 00:00 horas, han prometido algunos periódicos españoles     


Como dice algún analista; mal asunto si mañana a estas horas andamos recontando las papeletas de Florida (algunos todavía guardamos memoria).
Saludos.   

16/10/12

Lo que nos jugamos el domingo en Galicia

Una vez más Ignacio Escolar hace gala de sentido de la oportunidad y capacidad de síntesis en este artículo que él titula “La calma antes del rescate” y yo, intentando ir más allá, “lo que nos jugamos el domingo en Galicia”  

En él nos ilustra sobre las razones del sorprendente, pero "oportuno", silencio de los mercados, el oportunista enfrentamiento con Cataluña (cesará de inmediato a partir del lunes) y la zozobra en que, en estos días, viven tanto D. Mariano Rajoy, como D. Alberto Núñez Feijoo.
Pero, sobre todo, pone el acento en  la trascendencia que, para todos los ciudadanos de “la vieja piel de toro”, tendrán los resultados electorales en esa esquina del mapa que, con un poco de mala suerte, puede convertirse en la “aldea gala” de la derecha española.  
Por eso, aunque nuestro papel en este festejo es el de convidados de piedra, es por lo que hago referencia a  “lo que nos jugamos el domingo en Galicia” y remataré la tarde del domingo en el deshoje de la margarita electoral gallega a la vez que, por el rabillo del ojo, voy observando los resultados en el País Vasco.  
Saludos.

4/5/12

Los “resultados” del domingo día 6 de mayo

Como pueden ustedes comprender no pienso dejar pasar la ocasión de equivocarme, una vez más, con el vaticinio de los resultados electorales del próximo domingo en Francia y en Grecia.
Me preocupa, visto mi historial de desaciertos, que el mero hecho de vaticinar “yo” el triunfo de Francoise Hollande en Francia nos vaya a suponer, a los franceses y al resto de los europeos la desgracia de su derrota.
En todo caso confío que, en esta ocasión, apuesto “sobre seguro” y se cumplirán mis deseos. (Ojalá)
Pero si importantes son las elecciones francesas, no lo son menos las que, el mismo día, se celebran en Grecia, donde nadie sabe lo que va a pasar.
Y tengo la sensación de que ese “no saber” de los “institutos de opinión” y los “medios de comunicación” encubre realmente la sospecha (y el miedo) de que, al final, “la criada nos salga respondona”.
Y que los puñeteros griegos decidan que no quieren que les sigan rescatando (a los ricos y a los bancos) a costa de perder lo poco que les va quedando, que es su dignidad. Porque lo que es su pan y sus derechos, ya se los han merendado entre el FMI, el BCE y la Troika.
Ojalá no me equivoque.
Nada sería más oportuno para empezar a frenar, desde Francia, desde Grecia, desde Andalucía y quizá desde Irlanda, la desvergüenza y el saqueo al que estas instituciones, que no han sido elegidas por nosotros, llevan años dedicándose, afirmando que lo hacen en nuestro nombre.
Ojalá no le puedan volver a tapar la boca al pueblo griego personajes de la catadura del Sr. Evángelos Venicelos y Lukas Papademos que, años atrás, arruinaron el país (comprando ingentes cantidades de armamento innecesario el primero y falseando las cuentas nacionales el segundo) y ahora se dedican a extorsionar a sus propios conciudadanos, para que “la banca siempre gane”.
Que los dioses escuchen mis plegarias y atine en ambos pronósticos. 
Aunque sea a costa de "empañar" mi bien ganada fama de “Gafe”.
Amén

26/3/12

Jornadas de reflexión

Tras la brisa de aire fresco de los resultados electorales en Andalucía y Asturias, que me arriesgo a vaticinar que aún mejorarán con un nuevo diputado en Asturias para el PSOE, se imponen unas cuantas jornadas de reflexión.
En primer lugar hay que evitar distraer la atención, de aquí al jueves, sobre la apuesta más importante que tenemos los que no estamos de acuerdo con la inevitabilidad de la “doctrina del Shock” y, cándidos de nosotros, pretendemos plantarle cara apoyando una Huelga General que convocan los Sindicatos.
Unos Sindicatos a los que tendríamos mucho que reprochar, pero que, al fin y al cabo, con la convocatoria de esta huelga y su innegable capacidad organizativa y de influencia en las grandes empresas, funcionarios y otros colectivos laborales, harán posible que podamos visibilizar nuestro rechazo.
Hasta que pase ese día, mejor no andar enredando.
Después, convendría no olvidar como, el 10 de junio de 2003, hace casi 9 años, un sujeto llamado Eduardo Tamayo Barrena y una sujeta llamada María Teresa Sáez (ambos diputados electos del PSOE) le robaron el gobierno a la Izquierda por ser tan ingenuos como para fantasear con el reparto de Consejerías antes de haberse constituido la Asamblea.

18/11/11

Razones para no votar ni al PP ni al PSOE

Intersántisimo post vía menéame.net->madrilonia.org. En la línea creada en las municipales NO LES VOTES. Lo de aqui abajo son extractos.
Si todavía estás dudando entre las dos opciones mayoritarias, si eres de los que crees que el PP creará empleo, si eres de los que opta por el mal menor, si sientes el deber de votar al PSOE por miedo a la derecha, si confías en el cambio que traerá el PP… esperamos que este artículo consiga cambiar tu opinión.

En los últimos años, PP y PSOE se han entendido en cuestiones claves:

  • la ley Sinde contra el intercambio de archivos en internet
  • la ley 15/1997 que autoriza la participación de empresas privadas en la gestión del sistema sanitario
  • las leyes de extranjería que dejan sin derechos de ciudadanía a miles de personas
  • reforma de la ley de cajas para poder convertirlas en bancos
  • cierre en falso de la subcomisión sobre la reforma electoral
  • votación conjunta contra la dación en pago
  • la reforma constitucional express aprobada el septiembre pasado sin referéndum
Y NO lo han logrado en:
  • perseguir la corrupción
¿Y que ocurre con la política económica?

17/11/11

Sin comentarios


Con permiso (supongo) de la periodista Ángeles Caso, y sin comentarios, transcribo directamente el texto de su artículo de hoy en Diario Público (y también el enlace)

Votaré (artículo de Ángeles Caso)
Sí, ya lo sé, dan ganas de quedarse en casa, de pasarse las horas del domingo leyendo, paseando, viendo una peli o jugando al parchís.
A los políticos, que les den.
Al fin y al cabo, la mayor parte de ellos son, por lo que estamos viendo, unos ineptos, incapaces de generar soluciones sensatas para lo que tenemos encima y, para colmo, entregados a los caprichos de los mercados que, como va quedando claro, son a fin de cuentas los que mandan y deciden sobre nuestras vidas.
¿Para qué molestarnos en ir a votar…?

Encabezo la lista de los críticos, así que me resulta difícil rebatir esas razones. 


Y, sin embargo, iré a votar.
A primera hora, en cuanto me levante.
Y, precisamente por todos esos motivos, lo haré con más satisfacción que nunca.
Votaré para no tener jamás la sensación de que he tirado la toalla, de que he dejado a los demás la posibilidad de decidir, de que me he lavado las manos en el peor momento y de que estoy desacreditada ante mí misma para protestar cuando empiece a ocurrir todo lo que nos tememos que ocurrirá.

Votaré para que se escuchen voces diferentes en el Parlamento, para que alguien tenga la posibilidad de poner un freno a las políticas de derechas –con sus diferencias matizadas– de los dos grandes partidos, para que haya un poco de aire fresco en esos salones rancios que pueblan nuestros gobernantes, para contribuir a lo que espero que sea el comienzo del fin del nefasto bipartidismo.
Votaré porque, a pesar de todo, aún creo en la posibilidad de la rebeldía y el cambio.
 Votaré, se lo aseguro, con orgullo. Por mucho que me carcoma el inevitable escepticismo.

Yo, también.
Por esas mismas razones, y por otras muchas más.
Saludos.