4/9/13

El Consejero de Sanidad carece de sentido del humor



O, dicho de otro modo “tiene un mal perder”.
Al final va a resultar que esa caradura (de consistencia similar al “cemento armado”),  ese aplomo y ese desprecio, con los que nuestro impresentable consejero despachaba cada noticia o información “poco elogiosas” con su plan de “Sostenibilidad”, eran una mera “pose” representada desde la tranquilidad que dan: la mayoría absoluta de su partido, el apoyo de una clase empresarial (por llamarla de algún modo) depredadora y la claqué de unos periodistas y medios de comunicación (también, por llamarlos de algún modo), o ideológicamente afines, o acorralados por las deudas y, por tanto, chantajeables desde “el poder”.
Ha bastado con que un juez “de a pie” se niegue a reírle las gracias y decida pedir un “tiempo muerto” antes de que la “broma” (de la privatización) se convierta en irreversible, para que, el hasta ayer prepotente y despectivo Sr. Fernández-Lasquetty, sufra un ataque de pánico y se lance a dar coces (dialécticas) contra dicho juez.
Coincido con el Sr. Fernández-Lasquetty en que el magistrado D. Carlos Gómez Iglesias podría haberse ahorrado (por su propio bien) el tono empleado para realizar algunas consideraciones en relación con el sindiós que supone la privatización y lo gaseosos que resultan los argumentos que pretenden justificarla.

Que nadie descorche la botella (IV)



(Pero vayamos preparando los vasos).
Porque aunque estemos muy lejos de poder volver a los tiempos en que la sanidad pública era una “cuestión de estado”, si finalmente este juez (u otro cualquiera) nos da alguna pequeña alegría (del tipo de desautorizar a la Consejería de Sanidad), valdrá la pena “echar un trago” para celebrarlo Y para coger fuerzas (y, a continuación, meter otra botella en el frigorífico).
Ahí queda la noticia de que el juzgado de lo Contencioso-Administrativo Nº 4  vuelve a paralizar como ya lo hiciera anteriormente el TSJM (Tribunal Superior de Justicia de Madrid) el proceso de privatización de los 6 hospitales.
En este caso, a tenor de lo que anticipan las informaciones y a falta de poder leer el auto, parece que la cosa pudiera ir algo más en serio. Aunque a mí me quedan dudas de si los argumentos de “su señoría” (al margen de que me suenen a “música celestial”) son los propios de un proceso Contencioso.
Pero yo no soy juez, ni entiendo de leyes y, cómo suele decirse “doctores tiene la iglesia”.
De todos modos conviene ser prudentes y esperar a ver qué resulta porque efectivamente “hasta el rabo, todo es toro” (para unos, y para nosotros).
Saludos.

Los cadáveres terminarán por salir del armario



Desde finales de agosto prácticamente no pasa un día sin tener noticia de algún nuevo despropósito (o infamia) achacable a la “externalización” de la sanidad  pública.
El último, de hace un par de días (aunque no conservo el enlace), fue la noticia de que a una paciente  (de 51 años) trasplantada de corazón hace un par de años, se le deniegan tanto los medicamentos inmunosupresores, como las revisiones médicas (despropósito: después de haberle operado) por haber perdido el derecho a la tarjeta sanitaria (infamia: por estar jugando con la vida de una persona).
Pero no es a eso a lo que voy a referirme, sino a la mugre que empieza a aflorar (la mierda, en general, flota) alrededor de algunas de las concesionarias de la asistencia sanitaria.

30/8/13

NO a la agresión a Siria

Aunque por las fechas en que andamos (y por ser hoy viernes) es muy posible que mucha gente que hubiera acudido de buena gana no pueda hacerlo, dejo aquí la convocatoria de una concentración a las 20:00 en la Puerta del Sol en contra de la agresión a Siria.
En todos estos días he echado en falta la voz de algunos países y personalidades (los santones de la política y el intelecto) manifestando su rechazo a esta nueva matanza de inocentes.
Porque ese será el resultado si no se logra parar esta nueva tropelía.
Por fin parece que, aunque tímidamente, se van dejando oír algunas voces y, sobre todo, se está empezando a caer la venda de los ojos de una buena parte de ciudadanos biempensantes que, hasta ayer mismo, no osaban cuestionar las interesadas informaciones (desinformaciones más bien) con las que, apelando a los sentimientos humanitarios de la gente, se pretende justificar lo que no es más que una calculada operación geoestratégica.
Diseñada para desviar la vista de Israel y Turquía, aislar a Irán, meter el dedo en el ojo a Rusia y, por supuesto, mejorar las ventas de los exportadores  de armamento y soldados mercenarios.
No deja de tener su gracia el que el mismo país que suministró a Irak toneladas de gas sarín y gas mostaza para emplearlo contra los iraníes y que empleó directamente miles de toneladas de “napalm” (gasolina mezclada con fósforo) y “agente naranja” (herbicida defoliante) en Vietnam en los años 80 (más de 1.000.000 de muertes de civiles), pretenda ser ahora el guardián de los derechos humanos.
Por esa y otras razones, nuevamente saldré a la calle para que quede claro que algunas personas no queremos que nos engañen, ni mucho menos que asesinen a la población civil de ningún país prostituyendo la palabra Libertad.  
Afortunadamente pudiera ser que finalmente se pueda parar esta ignominia.
Pero me duele pensar que, si se consigue, puede que tenga más que ver con los barcos de guerra rusos rondando por la zona, que con las voces de quienes apelamos al Derecho Internacional.
Saludos.

29/8/13

¿Crecimiento, o decrecimiento?, quizá no sea una disyuntiva

Un servidor, cuya ignorancia de casi todo, además de profunda y extensa, está -como dirían algunos- sólidamente cimentada, anda cambiando repetidamente de carril en este asunto de la ecología, en función de las “señales” (informativas) que va viendo a su paso; Pero sin estar en absoluto seguro de lo que dice el “código de la circulación de la sostenibilidad” (si es que tal cosa existe).
Así, hay días en que me despierto inclinado por el “decrecimiento” puro y duro, en tanto que otros me siento más identificado con el “desarrollo sostenible”.
Son las secuelas de la ignorancia y la mala educación (instrucción cívica) que uno recibió.
Pero, mira por donde, esta mañana, he topado con un artículo del Profesor Vicenç Navarro, cuyos conocimientos, aparte de profundos y extensos, parecen estar sólidamente cimentados (y sobradamente acreditados), en el que, además de hacer un breve repaso histórico de las dos corrientes de pensamiento, expone algunas consideraciones que, a mí, me parece que pueden servirle de brújula a cualquiera a la hora de formarse su propia opinión al respecto.