Oí decir hace unos días en la radio que “el
Alcoyano”, al final de un partido de fútbol que iba perdiendo por 7 a 0, exigió
que se jugara “la prorroga”.
Bueno, pues hoy, a punto de acabar el día, y
tras asistir a una manifestación nada multitudinaria, aunque eso sí, bastante
colorista, en la que gentes de distinto “pelaje” hemos recorrido el tramo de la
calle Alcalá que va de la Plaza de Cibeles hasta la Puerta del Sol, hago como los
“del Alcoyano” y sigo diciendo ¡Viva la
República!
Recibí esta mañana unas cuantas felicitaciones “republicanas”
y sé que muchos de mis conocidos y amigos, se sienten y reconocen como tales.
Me alegro de ello, y estoy convencido de que “la
razón” democrática está de nuestra parte, y el tiempo nos la dará.
Pero, una vez más constato, que vista la falta
de organización, el nulo interés de los medios de comunicación por informar sobre
estas cosas y, sobre todo, la mansedumbre y placidez con las que nos acomodamos
a no dar un paso más allá de nuestra rutina diaria y no “perder nuestro tiempo”
en asuntos que no producen un resultado “inmediato” y “tangible”, visto lo
visto, creo que “el Borbón” puede dormir tranquilo un año más. Y seguramente no
será el último.
No obstante una buena amiga me ha mandado un texto
que María Zambrano escribió en 1985 rememorando “su 14 de abril” de hoy hace 80
años.
Es un regalo que le agradezco y que te traslado
por su belleza y por el sentimiento que destila.