15/11/13

Una opinión sobre el sucio asunto de las basuras


Aunque periódicamente me hago el propósito de no entrar a las discusiones “en caliente” (fundamentalmente por no tener excesiva confianza en la solvencia y el rigor de mis propias opiniones) a veces no me queda más remedio que abrir la boca, aún a riesgo de equivocarme por falta de perspectiva.
Este es el caso de la actual huelga (parcial) de recogida de basuras de la ciudad en donde vivo, Madrid.
Efectivamente no es plato de gusto encontrarse las calles (unas más que otras) alfombradas. no ya de hojas otoñales, sino sobre todo de bolsas de basura y cajas de cartón vacías.

14/11/13

Un año después. . . (Una panorámica bastante fiel)



Un año después de la revuelta popular provocada por la declaración de la Consejería de Sanidad de su intención de privatizar la gestión sanitaria de 6 hospitales y 27 centros de salud públicos que, finalmente, el día 27 de diciembre se convirtió en Ley al aprobarse los Presupuestos de la Comunidad de Madrid (con el voto en contra de todos los grupos parlamentarios), quien más, quien menos, andamos todos haciendo cábalas y balances sobre lo que se consiguió y lo que no pudo impedirse.
Mi opinión personal, ya lo he manifestado, es que se consiguió mucho.
Fundamentalmente frenar “la primera andanada” y finalmente poner palos (jurídicos) en la rueda de la privatización hasta el punto de atascarla, aunque sería excesivamente optimista decir “frenarla”.
Pero, sobre todo, el mayor logro fue el de alertar al ciudadano corriente del saqueo que, a costa de su salud y de su bolsillo, iba a perpetrar nuestro gobierno regional abusando de la mayoría absoluta que una parte de los madrileños le habían dado en las urnas sin imaginar que sería utilizada en contra de sus derechos.
Hace unos pocos días localicé este resumen de Paula Díaz que, aparte de bastante completo y bien contado, es notablemente objetivo y realista.
Ni le quita mérito a lo conseguido, ni tampoco minimiza la gravead de lo que, pese a todo, siguen haciendo desde la consejería, abusando del poder que les da el manejo de nuestros datos personales, de nuestra angustia ante la enfermedad y, sobre todo (y esto es más bien culpa nuestra): de nuestra ignorancia, indiferencia y ovejuna docilidad.
Ahí queda el artículo para quien quiera hacer un repaso o incluso consultar alguno de los enlaces a documentos y noticias que pueden resultar de interés para quien, a estas alturas, aún no se haya enterado de qué es lo que nos estamos jugando.
Saludos.

11/11/13

Hilando (algo más) fino (I)



Propongo este título genérico para referirme (ahora y más adelante) a informaciones que vengan a matizar eso que, alegremente, llamamos “sabiduría común” y en este caso concreto, a un artículo del profesor Vicenç Navarro, publicado hoy en Público, en el que -con bastante buen criterio y sentido de la oportunidad- matiza el tópico de que  “nosotros” somos el 99% y “ellos” sólo el 1%.
No hay que ser demasiado avispado para entender cuánta razón lleva en lo que cuenta, y la gravedad de admitir sin mayor análisis dicha afirmación.
Y además resulta muy conveniente el leerse algunos de los comentarios que hace el personal como este (Nº 8) que añade: 
“Luego está el 5% perteneciente a la aristocracia liberal : Técnicos de medio pelo, enchufados ,catedráticos etc etc que le deben su puesto al 10% anterior y que viven estupendamente bien:Ganan mucho y trabajan poco
Después hay aproximadamente un 20% de trabajadores rasos que están donde les necesite el 15% anterior Son chaqueteros de formación :van donde más caliente el sol No se movilizan por nada No quieren llamar la atención Incluso pueden decir que son apolíticos Pero son los primeros en pedir lo que otros han conseguido con sus luchas Son los que deciden las mayorías absolutas y son por ello usados por un partido u otro”
No me voy a extender en el comentario (ni en el comentario del comentario).
Pero considero que su lectura puede servir para que muchos volvamos a poner los pies en el suelo y aprendamos a evitar las simplificaciones.
Ahí queda.
Saludos.    

9/11/13

Efectivamente . . .


Aunque no le sigo de cerca, y sus “compañías” me producen a menudo una cierta inquietud, lo cierto es que sigo considerando a D. Julio Anguita González como una cabeza pensante de gran valía, como un lúcido espectador (y analista) de los tiempos que vivimos y también (y sobre todo) como una persona intelectualmente honesta e insobornable.
Por otra parte, dado que los foros habituales de la progresía, debido a su aspereza de trato y su discurso puramente ideológico y aparentemente desenganchado de “la realidad”, no le conceden mucho (ni poco) espacio, nos resulta complicado seguir sus opiniones  a los que no somos fervientes seguidores ni estamos apuntados a ningún club de admiradores.
Curiosamente es en un diario económico perfectamente neoliberal donde, de vez en cuando, se puede uno topar con sus escuetos análisis.
Este de hoy me ha parecido muy oportuno porque pienso que, a base de repetírnoslo, nos estamos empezado a creer que la solución al desempleo pasa por montarnos nuestro propio empleo.
Y a base de ensalzar la figura del “emprendedor” están lavando la cara a lo que no es más que una operación más para destruir al Estado por la vía de quitarle todo tipo de responsabilidades para con los ciudadanos.