Debo estar siendo víctima de uno de mis, cada vez más agudos (y
frecuentes), ataques de infundado optimismo.
Porque, si no, dado que en general soy bastante abstemio y no tengo
costumbre de ingerir sustancias psicotrópicas, tan sólo cabría suponer que
efectivamente van apareciendo algunos brotes verdes en nuestro horizonte.
Para que nadie se llame a engaño, aclaro que no estoy hablando de eso que
llaman “economía” que para la mayor parte de los mortales es más bien “econosuya”
(de otros).
Mis brotes verdes (que aún están bastante verdes y pueden perfectamente
malograrse) se refieren al “atasco” en el que una larga serie de mentirosos, ladrones,
corruptos, corruptores, parásitos varios e instituciones supuestamente
imparciales, se encuentran metidos hasta el cuello con motivo de distintas actuaciones
judiciales.
Por citar tan sólo algunos enumero los siguientes:
ERE’s de Andalucía. (hasta donde y quienes alcance)
Caso Gürtel, ( D. Francisco Correa, D. Pablo Crespo y otras hierbas)
Caso Paláu. (D. Félix Millet)
Caso ITV’s ( D. Oriol Pujol)
Los “Papeles de Bárcenas” (D. Luis Bárcenas, como su propio nombre
indica)
Las escuchas de “Método 3” (todo bicho viviente). Espero no salir
salpicado.
Caso Urdangarín (el famoso jugador de “talonmano”)
O Corinna, o corona. . . . (el monarca industrioso y su entrañable amiga)