18/11/12

Desconectando las máquinas de niebla XIII (También sobre impuestos)

Antes de que la maquinaria mediática haga correr el “bulo” y nos encontremos muchos divulgándolo sin encomendarnos a dios ni al diablo, denuncio el nuevo sofisma con el que pretenden convertirnos en propagandistas de los intereses del neoliberalismo económico, las grandes empresas y el mundo financiero.

Que cada cual juzgue personalmente.
Pero un servidor “niega la mayor”
La vía de los “tributos” no sólo es que no esté agotada, es que, salvo para las clases medias y bajas, esta “intocada”.
Y ése es el nicho de donde puede el Estado obtener cuantiosos recursos, sin dañar la economía real y, de paso, aunque no menos importante, redistribuyendo un poco más equitativamente el pago de la factura que una serie de ladrones, mafiosos, robaperas, corruptos e incompetentes nos están obligando a asumir.
Pensémoslo bien antes de ir por ahí repitiendo frases hechas que suenan muy bien pero que son grandes mentiras interesadas.
Mi modo de verlo es que “Urge acometer modificaciones tributarias (simplemente eliminar rebajas y regalos impositivos, a capitales y grandes empresas) para poder mantener y mejorar los servicios sociales”.
Todo ello sin perjuicio de gestionar razonablemente los dineros y eliminar la incompetencia y el malgasto.
Ahora bien: Tiene narices que se tilde de ineficaz y cara a, por ejemplo, una Sanidad Pública que está unánimemente reconocida como de las mejores y las más baratas del mundo.
O el sistema público de pensiones que, sin mayores riesgos ni alharacas (ni comisiones, ni sueldos escandalosos), ha sido capaz de cuadruplicar en los últimos 15 años los rendimientos de los planes de pensiones privados.
Ya está bien de mentir y, sobre todo, de ser tan necios como para andar divulgando esas mentiras.

Buenas noches.

Petraeus-Obama (otro modo de verlo)

Una interpretación novedosa y posiblemente bastante cercana a la “realidad” (si es que, a estas alturas, la realidad es algo “real”) es la que ofrece Nazanín Armanian en este artículo.

Ahí queda.
Y, ¡oído al parche!, porque lo que cuenta, aparte de novedoso (para mí al menos), incluye una ristra de malos augurios.
Saludos y buenas noches.         

17/11/12

Formación de adultos (I) Federalismo y Constitución.

Abro este nuevo apartado (ni sé cuántos llevo abiertos a estas alturas), con la loable pretensión de publicitar algunos textos o noticias que, a mí personalmente, me merecen un interés especial por contribuir a desasnarme y aportarme algún grado de conocimiento en temas de los que acostumbramos a hablar sin (en mi caso) tener una opinión mínimamente fundamentada.

Pienso que posiblemente habrá algunas personas más que se encuentren en situación parecida, y a ellas me dirijo.
Hoy el tema va de federalismo.
A los pocos días de la masiva manifestación barcelonesa del 11 de septiembre (diada) comprendí que efectivamente se acababa de abrir un nueva etapa.  “11 de Septiembre (un nuevo melón abierto)”
Y aunque no era de mi especial agrado, consideré inevitable el tener que poner sobre la mesa el asunto de la “cuestión nacional”.

El cuento del abismo fiscal (fiscal cliff) de los EEUU

Aún sin conocer a fondo las entretelas del espantajo agitado por el Partido Republicano estadounidense, tengo la impresión de que el tan publicitado “abismo fiscal” (tremebundo mote) tan sólo lo es para los muy, muy, ricos de ese país.

Efectivamente, a poco que el recién elegido presidente Barack Obama mantenga los nervios firmes y las promesas hechas, los muy, muy, ricos de ese país y también algunos de los que sin ser ricos viven “desahogadamente” (ingresos superiores a 16.000 Euros/mes), se van a encontrar con que tendrán que pagar más impuestos.
Y seguramente no se hundirán, ni la economía, ni el país.
Porque lo que realmente va a ocurrir no es que el Sr. Obama vaya a subir los impuestos, sino que, simplemente, no va a prorrogar los “regalos fiscales” que el Sr. Bush tuvo a bien hacerles, aparentemente a todos los norteamericanos, pero realmente, sobre todo, a los muy, muy ricos.
Somos muchos los que confiamos en que mantenga su palabra y no consienta prorrogar una situación que ha dado lugar a que, como reconocía el Sr. Warren Bufett, él haya venido pagando (porcentualmente) en los últimos años, menos impuestos que su secretaria.
Y, puestos “a las malas”, me apunto a la opinión de Paul Krugman “es mejor ningún acuerdo, que un mal acuerdo”.

16/11/12

Soluciones de Perogrullo (al asunto de las hipotecas)

Son tantos los temas que requerirían un levantamiento popular en toda regla que uno anda como los camaleones, con un  ojo puesto en un sitio y el otro en otro distinto.

El problema es que, ni aun teniendo 100 ojos como Argos, serían suficientes para apuntar a todos los frentes de injusticia, tragedias personales (o colectivas), actos de rapiña y demás tropelías con las que nuestros gobernantes nos dan los buenos días cada mañana.
Por eso, ante tamaña avalancha, uno, para no quedar callado, no tiene más remedio que “simplificar”, aún a riesgo de dejarse alguna pluma argumental en la gatera de las prisas.
Andamos muchos de nosotros estos días mirando atentamente “el dedo” de las falsas conversaciones entre PP y PSOE para “resolver” el asunto de los desahucios, en lugar de mirar a “la luna” del problema, social y financiero que se intenta ocultar tras dicho “teatrillo”.
En primer lugar, los dos grandes partidos me parecen unos insolentes y me resulta vergonzoso que, precisamente ellos, que, desde el poder, alimentaron  o, cuando menos, consintieron, la burbuja inmobiliaria, hayan tenido la desfachatez de reunirse a solas para “solucionar” el problema, excluyendo la participación de quienes, no contribuyeron a este estado de cosas y, en algún caso, llevan años denunciándolo, e intentando amparar a las víctimas.
Por otra parte, ambos dos partidos pintan menos que “la Tomasa en los títeres” frente al poder del mundo financiero y sus mayordomos de la burocracia europea y mundial, que no están dispuestos a permitir ninguna broma que les pueda dejar con las vergüenzas al aire. Y ambos lo saben.