8/10/12

Demostración por reducción al absurdo

Bajo el inocente titular de “Los obispos rezan por su dinero” el periodista Manuel Saco, (D. Manuel Saco Cid, según el Registro Civil de Orense y Manolo Saco para sus amigos), se despacha “a gusto” tanto contra la de todos conocida (y rentable) tendencia del poder eclesiástico a situarse, siempre y en toda circunstancia, del lado de los ganadores, como -sobre todo- en contra de los nacionalismos “de andar por casa” a los que determinados partidos políticos recurren para mantener su aura diferencial aun cuando, si se les mira bien los bajos, la cosa es mucho más sencilla: Son simplemente partidos “de izquierdas” o, preferentemente, “de derechas”.

La gracia del asunto está en que, tras confesar su escaso aprecio por ellos, llega a la conclusión de que, quizá, lo menos malo sea un planteamiento federalista.
Y para ello utiliza algo parecido al método de la “reducción al absurdo”, consistente en, cuando uno no puede demostrar algo de un modo positivo, intentar demostrar lo contrario y, si no resulta posible, dar por buena la hipótesis primitiva.
Además, por el mismo precio, incluye una historia que yo desconocía relativa a un clérigo matarife que dejó inmortalizado el poeta Miguel Hernández  en unos versos escasamente divulgados escritos poco antes de su muerte.
Tengo que decir que coincido personalmente con Manuel Saco en su escaso aprecio por los nacionalismos.
Aunque he llegado a la conclusión de que, en el punto en que nos encontramos, la salida de lo que yo denomino “el pantano de las 17 autonomías” hay que hacerla por la orilla contraria a la que nos embarcamos.
Y, además, sin agravios mutuos y, en mi caso, convencidos de que “ese debate”, “en estas circunstancias” puede resultar muy oportuno.

Y podremos aprovechar para sacudirnos parte de la caspa que llevamos sobre nuestros hombros (monarquía, sistema electoral, oligopolios,  .  .  .)
Que así sea y todos tengamos ocasión de vivirlo.
Saludos.

7/10/12

El diario El país y el capitalismo de casino

Estos muchachos de "eldiario.es" están resultando ser  bastante activos.

Y se descuelgan con informaciones que conviene conocer para no andar (como es mi caso) hablando “a tontas y a locas”
Sin más preámbulo dejo ahí un artículo Pere Rusiñol,  buen conocedor (desde dentro) del diario El País, que describe el lamentable y vergonzoso proceso que ha llevado a perder su independencia (y posiblemente a la ruina) a un diario que, pese a todo lo que pudiera criticársele, era el mejor de este país y “uno de los grandes” de la prensa europea y, me atrevería a decir, mundial.
Aprovecho para matizar mis recientes afirmaciones.
El País no es “sólo” del Tea Party (vía Liberty Investment): sino, por lo que parece, del Banco Santander, Telefonica, la Caixa y otros grandes defensores de los derechos sociales y los servicios públicos.
Estas cosas conviene saberlas y no olvidarlas en el futuro.
Saludos.

Por qué España no debe pedir el rescate (una opinión bien fundada)

Aparte de D. Julio Anguita, somos muchos los que, desde hace ya mucho tiempo, venimos afirmando que el tratamiento aplicado a Grecia, Portugal e Irlanda no se trata de un rescate sino más bien de un “secuestro” (de la independencia económica y de los derechos civiles, de las vidas y la libertades en suma).

Y lo mismo opinamos del tan cacareado “rescate” español que unos alientan y otros tratan de evitar o demorar.
Desde ese punto de vista, y pese a que estoy convencido de que D. Mariano Rajoy lo único que pretende es ganar tiempo hasta que pasen las elecciones andaluzas, perdón gallegas (en qué estaría yo soñando) y después pagará el tributo de las cien doncellas al minotauro de los mercados, en este momento me alegro de su ejercicio de galleguismo que tiene en un suspiro al sector más pragmático y sensato de nuestros supuestos “rescatadores”.
Piensan éstos, y con razón, que a poco que se le tuerzan los resultados electorales al gallego, y a los ciudadanos nos dé por salir a la calle  armar bulla, no habrá narices para asumir a posteriori las leoninas condiciones asociadas al supuesto rescate.
Y si España no firma, no sólo se habrá perdido la oportunidad de “trincar” de una vez por todas el sistema público de pensiones, la sanidad, la enseñanza, las loterías, los aeropuertos, la Renfe, el agua y todo aquelllo que resulta imprescindible para la vida diaria y genera “ingresos” que en estos momentos aún no controla totalmente la eficiente iniciativa privada, sino que, además, puede suponer un muy mal ejemplo para otros países, tanto pequeños, como grandes.
Por eso me alegra escuchar las razones de D. Carlos Sánchez en el poco sospechoso de izquierdismo El Confidencial, que ofrece un análisis, a mi juicio, muy bien argumentado y expuesto contrario a la petición de dicho supuesto “rescate”.
Fiel a mi costumbre de vampirizar ideas ajenas ahí lo dejo.
No es muy largo, pero sí bastante nutritivo (desde el punto de vista analítico)
Y, de propina, para viciosos, diletantes empedernidos y perplejos ante el desparrame de oriente medio, un nuevo artículo de Nazanín Armanián en este caso sobre Turquía y el espinoso y peligroso jardín Sirio en el que se está metiendo.
Saludos y buen domingo.

5/10/12

Sobre el histriónico y vilipendiado Hugo Chávez

A causa de mi inveterada costumbre de defender causas perdidas y políticamente poco “correctas”, me llevo muy de vez en cuando sonoros pescozones dialécticos propinados por mis amigos, e incluso por mi propia familia.

Unos y otros me consideran, políticamente hablando, más próximo al “homo neanderthalensis” que al mucho más moderno y cercano “cro-magnón” por mi empecinamiento en defender antiguallas tales como la “revolución cubana”, la nacionalización de la banca, o afirmar que los iraquíes vivían bastante “menos mal” con aquel tiranuelo llamado Sadam Hussein que en la actualidad.
O, más recientemente: que el destrozo de Siria es una operación de destrucción política y económica de un país para sustituir a un gobierno, efectivamente poco edificante desde el punto de vista democrático, por un caos social y político igual o menos democrático aún, pero complaciente con los intereses geoestratégicos y económicos de quienes, con una mano lo financian y con la otra agitan el espantajo de los muertos civiles y el enfrentamiento étnico-religioso.
Por eso hoy he tenido la satisfacción de que alguien a quien considero persona respetable, independiente y bastante bien informada, como es Ignacio Ramonet, dedique unas líneas a defender la actuación del histriónico presidente de Venezuela D. Hugo Chavez Frías que, previsiblemente, volverá a ganar las elecciones en ese país. Sin trampa, ni cartón.
Por afirmar cosas parecidas sobre el interfecto tengo el cogote morado de tanta colleja recibida.
Gracias Sr. Ramonet: Las collejas no me las puedo quitar, pero la satisfacción que me produce su artículo tampoco me la podrán quitar.
Y a los que se mofan del histrionismo y peripatetismo de Hugo Chávez, les recomiendo encarecidamente escuchen algún mitin de D. Henrique Capriles Radonski que es bastante más joven y de “nuestro tiempo”

Saludos.

El realismo “sucio” de Juan José Millás

Cuanto antes lleguemos al convencimiento de que lo que tan divertida e irónicamente fabula D. Juan José Millas está más cerca de la cruda realidad que de la ficción literaria, más cerca estaremos de dar el paso para perder el miedo al “Miedo a Perder” que nos agarrota y esteriliza nuestra indignación.


Y, otro que tal baila, el bueno de Bernardo Vergara plasma la realidad del día en una sencilla viñeta con apenas 18 palabras.
                           Las condiciones del rescate, (Vergara, eldiario.es, 5-X-2012)

Saludos.