14/4/16

¡Viva la República!



14 de abril de 2016
      (Imagen reproducida y retocada [sin permiso, pero por una buena causa] de un cartel de las juventudes socialistas de España)



Como tengo por bueno que la Republica es una forma de Estado más racional (y democrática) que la monarquía (Incluso aunque ésta fuera “medio decente”, que no lo es), doy por sentado que, inevitablemente, cada día debemos estar más cerca de “verla”.
Pero en todo caso, aunque algunos de nosotros “dejemos  de fumar” antes de su proclamación, un servidor sigue apostando por ella y recordando este 14 de abril en la confianza de que volverá.
¡Viva la República!
Cada día más necesaria
Y, ojalá, cada día más cerca
Y me remito a lo dicho en años anteriores porque sigue siendo válido:
Para mí, y para muchos de mis paisanos, decir República (así con mayúscula) es decir:
Decencia
Libertad
Justicia
Respeto
Solidaridad
Ilusión
Futuro
Y seguimos trabajando para hacerla posible.
Para nosotros, y para quienes vengan detrás.
Amigos republicanos, hoy -85 años después de aquello que fue y casi ninguno de nosotros tuvimos ocasión de vivir- me reafirmo en mi republicanismo, nacido de la razón y del corazón.
Y nuevamente, como no quiero ensuciar estas líneas, me abstengo de hablar de todo aquello y todos aquellos que la hacen urgente, e necesaria, por razones de mera higiene.
Un año más,
¡Salud y república!  
Amigos.
Recopilatorio onomásticas


 

13/4/16

Sin (apenas) Comentarios (XX)



Aunque personalmente no me encuentro en esa tesitura, pienso esta viñeta de Forges en El País merece una seria reflexión.
Y, en algunos casos, obrar en consecuencia si, como parece, vuelve a haber unas elecciones generales tras haber desperdiciado la ocasión de frenar el actual saqueo.



Saludos.  
 




10/4/16

Efectivamente, UPyD “valió la pena” (Y sigue existiendo)



Antes de entrar en materia quiero aclarar que D: Fernando Savater no es santo de mi especial devoción.
Y en la mayoría de los asuntos discrepo de sus opiniones tanto por parecerme extremadamente acomodaticias con el sistema imperante, como por su “nacionalcentralismo” excluyente de las opiniones o sentimientos de los ciudadanos de este país que mantienen puntos de vista distintos del “Una Grande y Libre” que antaño orlaba la imaginería “casposo-fascista” del franquismo y algunas versiones del “escudo nacional”.
Dicho esto, manifiesto mi total coincidencia con el contenido de su columna del día 9 de abril en la contraportada del diario (de derechas) “El País”
Reivindica en su breve texto la validez del trabajo desarrollado por UPyD desde su fundación hace ya casi 9 años (26 de Septiembre de 2007).
Y un servidor, pese a la mala opinión personal que tengo de su fundadora, Dª Rosa Díez, hoy felizmente militante de “a pie” y la discrepancia con la mayor parte de su ideario político, tiene que reconocer que efectivamente ese pequeño partido ha sido en todos estos años uno (quizá el único) de los ejemplos de honestidad en el desempeño de los cargos públicos de la derecha “liberal” española.
Y con sus escasos diputados (1 en el parlamento vasco), eurodiputados (2) y concejales (128)  ha dado ejemplo de coherencia política e independencia de los poderes fácticos.
Saco este texto a colación tanto porque me parece de justicia el reconocer los hechos, como por la oportunidad que se abre para recuperar esas siglas si, quienes desde las posiciones liberales y “nacional-centralistas” (que en absoluto comparto) deciden de una vez distanciarse los protagonistas del fraudulento marrulleo de “los pactos”.
Tóxico e insípido gatuperio político cocinado por los tres partidos de derechas, PP, PSOE y Ciudadanos (El PSOE también, lamentablemente, se comporta como tal) y “la dirigencia” de un partido recién nacido (Podemos) que no ha sido capaz de digerir su provisional éxito y lleva camino de esterilizar, a base de fanfarronadas, espantadas, provocaciones e insultos, la confianza que más de cinco millones de  ciudadanos pusieron en sus siglas.
Me alegraría que algunos de los votantes del PP y Ciudadanos y algunos del PSOE que sin saberlo (o sabiéndolo) son liberales, decidieran cambiar de caballo el próximo 26 de junio y apostar por un partido que, pese a los delirios de grandeza de su expresidenta, se ha comportado decentemente cuando ha tenido ocasión de hacerlo.
Las simpatías de un servidor van por otros derroteros; Pero me gustaría que la gente de la calle y “los biempensantes” tomen conciencia de que UPyD, pese a su “ex-jefa” y los últimos palos de ciego que ha venido dando, aún existe.
Saludos.

25/2/16

Desconectando las máquinas de niebla XXXVI (El pacto PSOE-C's)




Recurro nuevamente (por trigésimo sexta vez) al antetítulo de las “máquinas de niebla” para invitar a leer un artículo/análisis de uno de mis más respetados referentes, el Profesor Vicenç Navarro.
Tuve ocasión de asistir el pasado día 3 de febrero a una conferencia/mesa redonda/coloquio organizada por Economistas Frente a la Crisis bajo el título “EFC ante la formación de un nuevo gobiernocuya declaración de principios (la de EFC), aunque bastante timorata, era sensata y perfectamente viable.
Y, tras la intervención del representante suplente (porque la previamente anunciada se había “descolgado”) del PSOE, tuve la sensación de que acababa de mandar un mensaje de “calma” a la Troika, consistente en decirles que “tranquilos, que ellos (el PSOE) son progresistas, pero que iban a cumplir al pie de la letra las instrucciones recibidas (de Bruselas). Incluidos las recortes necesarios para reducir el déficit”.
Me quedó, por ese lado, un “mal sabor de boca” que he venido rumiando con la esperanza de que finalmente D. Pedro Sánchez no confirmase ese pronóstico.
Hoy, veinte días después, tras conocer la esencia del pacto con Ciudadanos, he llegado a la conclusión de que D. Pedro Sánchez (salvo que esconda, por razones “tácticas”, un inmenso conejo en la chistera), va cumplir obedientemente el mismo papel de garante del mantenimiento del “stato quo” que ha venido desempeñando su partido hasta el presente.
Y las razones son exactamente las que expone el profesor Navarro en este artículo (breve, para lo que acostumbra) cuya lectura me permito recomendar para orientarse en medio de este zurriburri informativo que nos ofrecen los medios (des)informativos).
Me tomo tan en serio su opinión (que coincide con la mía propia) que, tras haber apostado porque la izquierda apoyase (con su abstención) la investidura de D. Pedro Sánchez para que gobierne en solitario, empiezo a pensar que lo más razonable quizá sea “devolverle a los corrales” y provocar la convocatoria de unas nuevas elecciones