Hace
tres semanas, cuando leí la primera entrega de los textos de Carlos Bardem sobre
su proyectado viaje al ártico (Invitado por Greenpeace) estuve tentado de
reenviarla a mis amigos recomendando su lectura.
Me
sorprendieron tanto la corrección y limpieza del texto, como la fluidez
narrativa y el equilibrio entre lo poco que pretendía contarnos y la concisión
y amenidad del mismo.
Sin
embargo, dado que vendrían posteriores “entregas”, preferí esperar para ver si
se confirmaban mis buenas impresiones.



