Soy
consciente de que hay ciudadanos israelíes que son gente “decente” y respetuosa
con los derechos humanos.
Pero
lo cierto es que sus gobiernos son verdaderos genocidas de la población
palestina.
Y
por esta razón me sumo al boicot comercial que se está gestando en muchos
países.
La
lástima es que la UE consienta ese comportamiento pudiendo, como puede,
frenarles con sanciones económicas.
Nunca
he entendido que estos malnacidos (gobernantes israelíes) se puedan permitir la
desfachatez de destruir (en el Líbano, en Gaza, o donde sea) las
infraestructuras que costea la Unión Europea sin que (como mínimo) se les
descuenten los importes de la reconstrucción de los generosos subsidios con los
que la UE (junto con EEUU) mantiene viva una economía que por sus propios
medios resultaría inviable.
Ahí
queda la lista para quien quiera sumarse.
