22/7/14

Me sumo al boicot comercial



Soy consciente de que hay ciudadanos israelíes que son gente “decente” y respetuosa con los derechos humanos.
Pero lo cierto es que sus gobiernos son verdaderos genocidas de la población palestina.
Y por esta razón me sumo al boicot comercial que se está gestando en muchos países.
La lástima es que la UE consienta ese comportamiento pudiendo, como puede, frenarles con sanciones económicas.
Nunca he entendido que estos malnacidos (gobernantes israelíes) se puedan permitir la desfachatez de destruir (en el Líbano, en Gaza, o donde sea) las infraestructuras que costea la Unión Europea sin que (como mínimo) se les descuenten los importes de la reconstrucción de los generosos subsidios con los que la UE (junto con EEUU) mantiene viva una economía que por sus propios medios resultaría inviable.

Ahí queda la lista para quien quiera sumarse.






7/7/14

Se acerca el momento



O al menos a mí así me lo parece.
Pese a nuestro individualismo.

Pese a nuestra pereza (mental).
Pese a nuestra falta de coraje.

Pese a nuestra falta de cultura (política).
Pese a nuestros prejuicios (que nos incapacitan para la autocrítica).
Pese a todo ello (y al miedo al cambio que tenemos los que creemos que aún tenemos algo que perder), las cosas han llegado a un límite en el que ya no resulta posible seguir escondiendo la cabeza, o mirando para otro lado.
A estas alturas, quién más, quién menos, casi todos somos conscientes de haber sido víctimas de un engaño (ayer) y estar siendo víctimas de un saqueo (hoy).
Y a quienes tenemos descendientes, aunque por edad podríamos llegar a pensar que a nosotros apenas nos afectará (suposición que es falsa), se nos debiera caer la cara de vergüenza si no somos capaces de dar ejemplo a nuestros hijos y las generaciones que nos siguen.
Por eso, porque creo que ya la inmensa mayoría de los ciudadanos hemos llegado a la conclusión de que “nos están meando y nos quieren hacer creer que llueve”, es por lo que entiendo que, en evitación de males mayores, tenemos que “echarnos al monte”.
Que nadie se asuste; Un manso como yo no va a proponer levantar barricadas, ni quemar contenedores, ni tampoco apedrear escaparates.
Mi propuesta es mucho más ambiciosa:

Desconectando las máquinas de niebla XXIX (NIEBLA)


En este caso la niebla sobre la que llamo la atención es precisamente el “manto de niebla” que los medios (des)informativos más potentes y con una (popularmente) supuesta mayor objetividad y rigor, se dedican a extender sobre todos aquellos acontecimientos cuyo conocimiento y comprensión por parte de los ciudadanos no resulta conveniente a quienes (de verdad) mandan.
No me extiendo.
Para que nadie se llame a engaño, aclaro que se trata de un artículo (no muy extenso) del profesor Vicenç Navarro, de fácil comprensión, aunque no de apasionante lectura, pero que, a algunos, nos libera de la sensación de estar siendo poco objetivos en nuestras valoraciones y a otros, que quizá sería a quienes más provecho aportaría (aunque previsiblemente serán los menos proclives a leerlo), les facilitará (si lo leen) algunos elementos de juicio útiles para hablar de ciertos asuntos con un mayor conocimiento de causa.
Ahí queda:
Saludos.

2/7/14

Fantasías


El anterior Jefe del Estado ha sido detenido y llevado a comisaría para ser interrogado en relación con delitos presuntamente cometidos durante su mandato.
Ha sido tratado como un ciudadano más y, tras su interrogatorio, la policía lo ha puesto a disposición del juez quien, tras tomarle declaración, le ha dejado en libertad con cargos.
Y, a partir de ahora, serán los jueces quienes decidan.

Hasta aquí todo normal. 

24/6/14

Otra ignominia más (el asunto del Tíbet)



Aunque desde el punto de vista legal, los ciudadanos (de momento) poco podremos hacer, ya que la decisión ha sido legalmente adoptada por quienes tienen la competencia legal, es importante denunciarlo.
Se trata de un (obsceno) paso más en la abolición de la Justicia Universal.
Esa que con tan buena fortuna este país tuvo la decencia y el acierto de poner en marcha con la solicitud de extradición de Augusto Pinochet y que ha permitido juzgar, aquí y en sus propios países, a asesinos y torturadores argentinos que de otro modo no hubieran pisado la cárcel, o hubieran muerto considerados como ciudadanos decentes.
Esa Justicia Universal que obligó a vivir escondido, hasta su muerte, en su propio país a Ariel Sharon tras ser reclamado por la justicia belga.
Y, también, a otros muchos depredadores humanos (árabes, latinoamericanos e incluso estadounidenses) que, aunque nada tienen que temer en sus respectivos países, no se atreven a cruzar las fronteras por miedo a ser detenidos.
Y por ello ¡pobre gente! no pueden venir a Europa a veranear, ni de compras, ni siquiera acudir al concierto de año nuevo a Viena.