5/6/14

Que por falta de información no quede


Es muy probable que el sábado, nuevamente, volvamos a ser “cuatro gatos” los que nos juntemos a las 19:00 en la plaza de Cibeles para escenificar nuestra “exigencia” de un referéndum sobre la cuestión del “modelo de Estado”.
 Obviamente nadie nos va a hacer caso, porque la monarquía, aparte de un negocio familiar cuya titularidad se transmite por vía venérea, representa a efectos prácticos muchas más cosas. Y, a mi juicio, ninguna buena.

La “sucesión” (censurada)


Como soy bobo (y biempensante), no tengo más remedio que dar por buenas las confusas explicaciones de los responsables del semanario “el Jueves” afirmando que no han recibido presiones de ningún tipo para cambiar la portada de su revista.
En todo caso, comparando la portada finalmente publicada con la retirada “libre y voluntariamente” (por falta de tiempo y tras destruir 60.000 ejemplares), tengo que decir que los responsables de tal decisión no parecen haber estado muy atinados.

A mí me parecía más oportuna la del rey.
Espero que en la editora de “el Jueves” no se hayan metido en negocios como los de Prisa y no tengan ningún Juan Luis Cebrián en nómina.



Y que tan solo se trate de mera prudencia (vulgo acojono) aunque en este país sabemos de sobra que este país no es como Ecuador donde publicas una “inconveniencia” y los tribunales te pueden juzgar.
Aquí no existen ni la censura, ni los poderes fácticos. Ni tampoco nadie publica “inconveniencias”.

Ustedes mismos pueden juzgar.

Para quitarnos la "pringue"


Harto de tener que lavarme las manos después de hojear los periódicos (para quitarme la grasa y el almíbar que rezuman) he topado con este artículo de Dª Maruja Torres cuya lectura sugiero a modo de vasito de “sal de frutas Eno” (intelectual) después de una ingesta empalagosa.
Incluso sin eructar, después de su lectura, se queda uno con el estómago algo más asentado y sin esa sensación de “empacho”
Saludos.

Entrevista para leer empezando por el final



Ni siquiera es muy larga.
Pero, como ando un tanto escaso de tiempo, empecé a hacer eso que llaman una “lectura en diagonal” y, cuando terminé, descubrí que las cuestiones que más me interesaban eran, de mayor a menor, las últimas.
Total que al final me he leído la entrevista completa, escalando pacientemente desde el último párrafo hasta el primero.
Me ha alegrado saber (o, más bien, confirmar) que hay gente con muy buena cabeza también en el lado de quienes creemos que otro mundo es posible.

Con muy buena cabeza y con los pies en el suelo.

Ahí queda, para quien quiera.
Y, de mi cosecha, sigo insistiendo: A las municipales y autonómicas: Cada uno por su lado. 
Y, después, a sumar concejales, diputados y apoyos, con todos los que “están por la labor”.
Y, a las generales si no las anticipan (y si las anticipan, también): Juntos como una piña y abriendo los brazos a los militantes y simpatizantes del PSOE que lo consideren oportuno.
Saludos.

4/6/14

¡Larga vida a la monarquía!



No, no estoy enajenado.

Y tampoco estoy expresando un deseo personal.
Simplemente estoy constatando que, en principio, el Sr. D. Felipe de Borbón tiene muchas posibilidades de permanecer “en el cargo” bastante más tiempo del que muchos quisiéramos.
Parece evidente que, tras el “recuento de daños” de las pasadas elecciones europeas los poderes fácticos (nacionales y foráneos) han visto las orejas al lobo de la desafección ciudadana.
Dado que los dos grandes partidos (PP y PSOE) no han alcanzado ni siquiera el 50% de los votos emitidos y teniendo en cuenta que la aprobación de las Leyes Orgánicas requiere el voto de la “mayoría absoluta” del Congreso “La aprobación, modificación o derogación de las leyes orgánicas exigirá mayoría absoluta del Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto” (Art. 81.2 de la Constitución), han decidido no correr ningún riesgo y acelerar la defenestración de nuestro impresentable monarca.
Y lo hacen porque, aunque en teoría, los monarcas son poco más que unos simples pintamonas, parecidos a los Magos de Oriente de las carrozas de el Corte Inglés, a efectos prácticos son un sólido muro de contención frente a cualquier posibilidad de cambio en la estructura de poder de sus respectivos países.