6/5/14

En la "cocina" del CIS, huele francamente mal


No sé si será cuestión de la “materia prima” o, más bien, de los “aderezos” empleados.
Pero lo cierto es que, desde hace ya algún tiempo los datos “cocinados” por el antaño respetable Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en lo tocante a evaluar el sentimiento general y la intención de voto de los españoles, despide un cierto olor a “mercancía averiada”.
Me limito a exponer la tabla de datos incluida –como a regañadientes- en la última página (la 34) del Barómetro de Abril 2014 del CIS.

Y, de  mi propia cosecha, me permito añadir una columna adicional a la derecha en la que consigno el “sesgo” (o como quiera que se llame) que supone la diferencia entre el porcentaje de intención de voto que la gente declara en la encuesta y el que el CIS estima que será el resultado real.
Aunque declaro no tener ni pastelera idea de estadística, ni sociología, me da la impresión de que, o bien los técnicos del CIS han utilizado directamente los “condimentos” correspondientes a unas Elecciones Generales (con fuerte sabor a D’Hont por circunscripciones provinciales), o se le ha ido la mano con la “levadura” añadida a "la masa" de determinados partidos.
Supongo que, como de costumbre, estaré equivocado una vez más y los datos me pondrán en mi sitio.
Pero, por si acaso, voy a guardar este cuadro para cotejarlo el día 26 de mayo con los resultados que publique el Ministerio del Interior.
De momento mi opinión es que “alguien oculta algo”.
Y me resulta chocante la “discreción mediática” con la que está fluyendo la información relativa a este asunto.
Por otro lado no termino de entender que el Voto nulo y la Abstención no puedan estimarse con criterios similares a los que se aplican a los votos válidos.

Si alguien lo sabe, que me lo explique.    
Saludos

5/5/14

La que se nos viene encima


Pido disculpas por lo facilón del título.
En general intento ser algo más serio y evitar los recursos publicitarios; Pero hay ocasiones en que una frase manida aúna la virtud de definir con precisión el hecho que se pretende contar, junto con el señuelo consistente en despertar la curiosidad del “respetable”.
Y esta es, creo yo, una de esas ocasiones.
Aunque algunas personas llevamos ya bastante tiempo profetizando (como pájaros de  mal agüero) la sospecha  de que el “aparato” del PSOE, consciente de que ha perdido la credibilidad ante la ciudadanía y de que su recuperación pasa necesariamente por su propia defenestración, ha decidido tirar por la calle de en medio y aliarse tras las próximas elecciones generales (dentro de 19 meses), con el Partido Popular para garantizarse mutuamente (“los aparatos”) la conservación del poder y de los sueldos, propios y los de todos los estómagos agradecidos que les sostienen, les justifican y les jalean, hasta hoy no había visto semejante opinión plasmada en "papel impreso" (virtual).
Jesús Maraña lo cuenta con profusión de datos y señalando al Sumo Sacerdote que, por encargo de unos y otros, oficia actualmente “la ceremonia”


Por afirmar esto ante mis amistades (en víspera de las elecciones alemanas) fui severamente reprendido y acusado de sectario y rencoroso.

4/5/14

Mi modesta “Moción de Censura” al bipartidismo (“Rechazar” la propaganda electoral)



Hace cosa de un par de semanas recibí por correo (electrónico) la invitación a devolver los sobres de propaganda electoral del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español.
Según me comentaban, si uno devuelve un envío de correo ordinario (simplemente haciendo constar el motivo de la devolución y depositándolo en un buzón) Correos no le cobra nada a él; Pero sí al remitente, a quien le pasa el importe del franqueo de la “devolución”.
Como desconfío de las “ocurrencias” (como aquella mayo de 2011 de sacar todos simultáneamente 155 Euros de los cajeros, sin pensar que dicha cifra puede ser inalcanzable para algunas economías y –sobre todo- que ningún cajero facilita exactamente 155 Euros) me he tomado la molestia de acercarme a una oficina de correos para comprobar que esto es “cierto”.
Una vez hecha la averiguación y comprobado que resulta razonablemente veraz, he decidido ponerla en práctica (si tengo ocasión) con los dos grandes partidos (PP y PSOE) y con aquellos que me remitan la propaganda sin identificarse (sin logotipo).
Y lo haré (si tengo ocasión, insisto) por las siguientes razones:

2/5/14

Desconectando las máquinas de niebla XXVIII (Ucrania)



Reproduzco aquí este artículo del profesor Vicenç Navarro por dos razones:
La primera, es porque así lo ruega el autor al final del texto en relación con sus anteriores artículos dedicados al asunto del conflicto de Ucrania.
Y, la segunda y principal, porque una vez más tengo la sensación de que la gran mayoría del personal sigue comulgando con una enorme rueda de molino bautizada como "imperialismo ruso" y cuidadosamente envuelta en las sistemáticas (des)informaciones que publican la denominada “prensa seria” y las televisiones.
Es algo así como aquello de: “dijo la sartén al cazo, ¡apártate, qué me tiznas!"
Ahí queda:
Y, aclaro (e insisto) el Sr. Putin, al igual que otros sátrapas entre los que no incluyo a Fidel Castro, Rafael Correa, Evo Morales, o Nicolás Maduro(porque pienso que no lo son) no es en absoluto “santo de mi devoción”  
Saludos.         
P.S. Aunque incluso esta única dosis de información sirve para desintoxicar razonablemente el entendimiento (se podrá estar de acuerdo o en desacuerdo, pero aporta información relevante), recomiendo el “tratamiento completo”:

Apoyemos a Greenpeace



Aunque la mayoría de la gente corriente, es decir quienes vivimos de nuestro trabajo y no de las rentas (o del trabajo ajeno), profesamos una abierta simpatía por la organización Greenpeace y sus simpáticos y amables “muchachos” (a veces más bien talluditos), somos -a mi juicio- demasiado pocos quienes colaboramos con ellos.
En principio no hay nada que objetar; Afortunadamente cada cual hace lo que quiere y somos libres de aplaudir sus acciones y simultáneamente desentendernos de colaborar con ellos.
Traigo esto a colación tras leer en "la marea" un artículo titulado “Las leyes del PP ahogan a Greenpeace” y percatarme del grave riesgo de desaparición (o neutralización) de dicha organización en nuestro país.
Greenpeace es una organización que, desde su fundación, compite voluntariamente “con una mano atada a la espalda” al no aceptar donaciones de empresas, ni personas jurídicas, que tampoco son admitidas como “socios”
Pienso que, por la cuenta que nos tiene y, sobre todo, por un sentido de la justicia y de la racionalidad medioambiental, debiéramos plantearnos “hacer algo” para evitar que los sicarios que nos gobiernan (al dictado de un sistema económico y social injusto y depredador) logren paralizar sus acciones, o incluso hacerles desaparecer a base de multas, tasas judiciales y otros desmanes legislativos que, mientras velan por la presunción de inocencia de sujetos como Díaz Ferrán, Luis Bárcenas o Miguel Blesa, nos convierten a todos nosotros en sospechosos y presuntos delincuentes.
Por si alguien quiere mover ficha en este asunto dejo aquí el enlace a la página de Greenpeace España
Y, de paso, ya metido en el papel de “publicista sin sueldo” insisto una vez más en lo (intelectualmente) nutritiva y sosegante  que resulta la lectura de la marea.
Es algo así como esos panes de pueblo que no se ponían duros en muchos días y podían ingerirse bastante tiempo después de su adquisición sin merma de sus valores nutricionales ni sus cualidades organolépticas.
 Saludos.