13/10/11

Más vale tarde que nunca

En primer lugar, ¡loados sean los dioses!.
Tan “sólo” ha necesitado 38 meses nuestro Presidente Europeo, D. José Manuel Durão Barroso, para llegar a la conclusión de que, con independencia de si hubo buena o mala administración (o incluso “estafa”) en la gestión de las entidades financieras, quizá fuera conveniente “mandarles un recado” advirtiéndoles de lo antiestético de la “orgía” de “sueldazos”, “bonus”, “planes de pensiones” y “sinecuras” varias con las que celebran cada nueva inyección de dinero público, o cada recorte de derechos del pueblo llano.
Ha tenido que caer DEXIA, entidad prácticamente desconocida por estos lares, pero cuyos activos, al parecer, equivalen a 1,8 veces el PIB de Grecia, para que “alguien” se   percate de que asumir a “puro pelo” tan abultadas pérdidas con “dinero público” mientras los directivos del sector lo convierten inmediatamente en “dinero privado” (dividendos y lucro personal), podría resultar contraproducente.
En fin, digamos que “nunca es tarde, si la dicha es buena”.
Lo que ocurre es que “la banca” está “quebrada” y eso lo saben mejor que nadie los propios banqueros y por eso se resistirán con uñas y dientes a que les exijan poner las cartas boca arriba.
Con un poco de suerte veremos un “corralito” del tamaño del planeta tierra, exceptuando, quizá, a los países de américa latina y algunos de asia que dejaron de tener tratos con el FMI y el Banco Mundial hace unos cuantos años.
China, India y Rusia son cuestión aparte. Y mucho me temo que “sufrirán” (los ricos del lugar) y nos causarán sufrimiento (a los “pobres” de aquí).  
Pienso yo que estos nuevos “rescates” que se avecinan son una razón más para “indignarse”
Por eso, y perdón por la insistencia, adjunto nuevamente datos sobre la marcha del próximo sábado, aquí y en muchos otros lugares de España, Europa y “el mundo”
Saludos.

"itinerarios y horarios Madrid"

Ni Mou ni Guardiola IV

Invitación a la rebelión (cívica)

Ignoro si acudiste a la espléndida manifestación que se celebró al pasado 19 de junio en la que muchos, muchos, ciudadanos nos echamos a la calle desde nuestros barrios y, organizados en 7 columnas humanas, confluimos (hablo de Madrid) en la plaza de Neptuno.  
Si acudiste, me ahorro contarte la experiencia.
Si no acudiste, te diré que, para mí, fue, junto con la concentración nocturna en la Puerta del Sol en la víspera de las pasadas elecciones municipales (22 de marzo) uno de los momentos más gratos y esperanzadores que recuerdo en estos últimos años.
Desde entonces a hoy, las razones que nos llevaron a algunos a echarnos (modesta y pacíficamente) a las calles, no sólo han sido corregidas sino que, supongo que estarás de acuerdo conmigo, han aumentado.
Ha aumentado el nivel de injusticia social en nuestro entorno inmediato.
Ha aumentado el nivel de rapiña del sistema financiero a la par que su desparpajo para extorsionar a los gobiernos y las sociedades civiles con la connivencia de nuestros supuestos representantes.
Ha aumentado, en nuestro país, la prepotencia y descaro con el que, los partidos que ya están en el poder autonómico (Asturias, Cataluña, Castilla la Mancha, Madrid, Murcia, Valencia . . .) y los que dentro de 38 días se aprestan a ocupar el poder central, actúan sin miramientos, suprimiendo derechos y descapitalizando todos los servicios públicos.
Todo eso y mucho más ha aumentado y amenaza con aumentar más aún.

10/10/11

Envidia de Francia

Me desayuno esta mañana con los resultados de las elecciones primarias del Partido Socialista Francés y, cual perro de Paulov, mi cerebro (no mi estómago) comienza a segregar ilusiones, esperanzas y (no lo voy a negar), envidias; sanas envidias.


Me ilusiona que nuestros vecinos hayan tenido, una vez más,  la lucidez de volcarse en una apuesta (eso y no otra cosa han sido, para mí, estas primarias) para dejar claro que quieren recuperar “la política” (la buena política) para que su país deje de estar gobernado por “los mercados”

Me ilusiona que un partido (el Socialista Francés) haya tenido el coraje de arriesgarse a abrir sus puertas y escuchar la opinión de los ciudadanos de a pié sin exigirles la previa condición de militantes.

Me ilusiona, aún más, que, contra pronóstico, los resultados hayan quedado abiertos hasta la celebración de la segunda vuelta.

Y, más aún, que la señora Martine Aubry, hija de uno de los europeos más inteligentes, honestos y respetables que he conocido (Jacques Delors) tenga serias posibilidades de terminar siendo la elegida.