La
realidad es muy cabezona y bastante despiadada.
Esta
mañana éramos apenas 70 personas frente al hospital de la Princesa las que, con
todos los permisos del mundo (de la Delegación del Gobierno) y la compañía de media
docena de policías, nos manifestábamos en contra del nuevo procedimiento de
mercantilización de la sanidad pública que son las Unidades de Gestión Clínica.
Pesa
sin duda el cansancio de la gente que, pese a haber salido a la calle este
último año en más ocasiones que en toda su vida anterior, no termina de ver
entre rejas (o cesado en su cargo) a ninguno de los mangantes que orquestan o
ejecutan el saqueo.
Y
pesa, también (y quizá mucho más), el desconocimiento de lo que a medio plazo
significan este tipo de medidas.
Es
una lástima; pero estas son las mimbres que tenemos.
En
todo caso, me he alegrado de acudir hoy, tanto por el buen ánimo de los
concentrados, como por poder comprobar, una vez más, que una buena parte de los
viandantes manifiestan, aparte de un aparente interés, una clara simpatía hacia
los concentrados.
Lo
cual tiene un cierto mérito si se tiene en cuenta que estamos en plena “zona
nacional”
Bueno,
pues esto que cuento era tan sólo el pretexto para decir que mañana miércoles
día 18 de diciembre también pienso acudir a las 19:00 (a hacer bulto) a la
calle Prim Nº 3 frente a las oficinas de la ONCE.
Lamentablemente
una serie de instituciones que en su día fueron respetables, se van pareciendo,
cada día más, a las empresas privadas, tanto por su interés en “los negocios”
como por su falta de escrúpulos para conseguirlos o gestionarlos.


