11/9/15

11 de Septiembre de 2015, ‘’In memoriam’’ (de la dignidad y la libertad de un pueblo)




Muchas veces hemos oído la frase "Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla", frase que muy probablemente debemos al filósofo (entre otras cosas) Marco Tulio Cicerón (Cicerón, para los amigos).
Y como personalmente la tengo por muy cierta, no quiero dejar pasar tampoco este año sin intentar recordar a mis amigos y allegados que hoy, 11 de septiembre de 2015, se cumplen 42 años de una de las mayores ignominias perpetradas en nuestros días por el poder político en defensa de los intereses de los ricos.

Obviamente me refiero al golpe de estado que en 1973 derrocó al gobierno legítimo de Chile.
El episodio es sobrada, aunque superficialmente, conocido por casi todo el mundo; Y por ello no voy a extenderme en los pormenores.
Pero hoy, en 2015, recordar dicha ignominia no solo me parece un deber moral, sino también (para quien tenga unas mínimas entendederas y no quiera mirar para otro lado) una vacuna contra el fascismo que en estos días se está adueñando de los destinos del mal llamado mundo desarrollado con el beneplácito de los más poderosos.

Adjunto un enlace a un vídeo bastante mesurado y bien documentado que cuenta alguna de las “entretelas” de aquella tropelía que sin lugar a dudas fue moralmente mucho más reprobable (Y sangrienta) que la voladura de las torres gemelas que se produjo exactamente 28 años después.

Esta injustificable barbarie, era atribuible a unos “locos” al servicio de una organización fanática.
Aquella fue perpetrada por unos funcionarios que debían respeto y obediencia a quienes mataron, e instigada fría, calculada y pacientemente, por unos poderes supuestamente respetables y democráticos puestos al servicio de quienes no defendían otra cosa que sus beneficios económicos y su posición de poder sobre los gobernantes libremente elegidos por los ciudadanos.

Aunque algunos no sepan (o no quieran) verlo, los episodios de Grecia, los muertos del mediterráneo, Siria, Libia, Irak y otros muchos que estamos presenciando impávidos, no son “cosas que pasan” sino parte de la barbaridades que “el sistema” viene auspiciando para conservar sus indecentes e injustos privilegios y mantener a flote una sistema económico que, sin la injusticia, el dolor (ajeno), la depredación del planeta y la muerte de los seres humanos, resulta a todas luces inviable.
Saludos.                 
P.S. Al igual que hice hace un año, dejo a mano los enlaces de los recordatorios de años anteriores, por si a alguien le interesan:




3/9/15

Vergüenza y dolor



Eso es lo que he sentido ayer cuando contemplé esta fotografía.




Y ni siquiera me queda el consuelo de pensar que mi dolor es del todo limpio y solidario porque se entremezcla con la imagen de mi nieto que es un personajillo casi idéntico a Aylan, este pequeño sirio de 3 años (Fotografiado por Nulifer Demir) que nunca despertará de la pesadilla que llevó a sus padres a intentar salir de la ratonera en que nosotros, los países ricos, hemos convertido la tierra donde nacieron.
Por razones personales (y probablemente estúpidas) no suelo incluir periódicos como el ABC, la Razón y el Mundo entre la prensa que diariamente hojeo en sus versiones digitales.
Los dos primeros por parecerme (editorialmente) meros panfletos de ultraderecha sin ningún tipo de interés informativo y el último por el inveterado amarillismo que, a mi juicio, continua impregnando sus páginas incluso tras la salida de Pedro José Ramírez.
Sin embargo confieso que algunos días “a la hora (10 minutos) del café de media mañana” suelo hojear el ejemplar de papel que hay en la cafetería; Porque una cosa es que no me guste ese periódico y otra muy distinta que no reconozca que en él trabajan periodistas serios y gente que escribe bien y con tino.
Hoy he leído esta reflexión de Pedro Simón que quizá nos conviniera leer a todos.

Por si acaso ahí la dejo:
Y mañana viernes, a las 19:00 -quienes queramos (y podamos)- tendremos ocasión de acudir a mostrar nuestra vergüenza, dolor e indignación a las puertas del Consejo de Europa  (Paseo de la Castellana 46, junto a la embajada de los EEUU) para que los burócratas que diariamente se llenan la boca y nos machacan los oídos con buenas y huecas palabras sepan al menos que, no nos representan y, si este engendro despiadado, insolidario y criminal es Europa, somos bastantes quienes no querremos pertenecer a ella.
 Saludos.

30/8/15

Invitación a la firma (Contra el TTIP)


         Excavadora de mina a cielo abierto (Cabeza extractora de 18 m de diámetro, y capacidad de extracción 5.200 m³/hora)


Contradiciendo (Una vez más) mi costumbre de no firmar peticiones varias en un intento de no contribuir a la banalización de este tipo de iniciativas,  pongo a disposición de quien quiera hacerlo este enlace que permite sumarse a lo que pomposamente en infolibre.es titulan como
“Una iniciativa histórica contra el cambio climático” (Jade Lindgaard, Mediapart, 29-VIII-2015)

Una vez metido en la página (francesa)  “Laissons les fossiles dans le sol. Pour en finir avec les crimes climatiques” he podido comprobar que, más  o menos, se trata de una iniciativa “oportunista” o, mejor dicho, “muy oportuna” que pretende ayudar a hacer  descarrilar la firma del mal llamado Tratado de Libre Comercio TTIP).
Tratado que perfectamente podría llamarse  “Tratado para garantizar la libre (e impune) depredación, social y medioambiental del mundo”.

Aun lamentando que el texto francés no esté traducido, lo cierto es que su comprensión resulta bastante fácil.

Y me ha parecido una buena ocasión de propinarle otro “arreón” al susodicho tratado que, con un poco de suerte para la humanidad, nunca verá la luz como les ocurrió a sus tres anteriores intentos.

No olvidemos que España (que no es el peor en materia de depredación) consumía -en 2008- los recursos naturales correspondientes a 5,7 hectáreas por habitante que es algo más de la mitad que los EEUU pero más que Reino Unido, Bélgica, Francia, Japón, Italia o Alemania (Lista de países según su huella ecológica)

Cifra que viene a decir que para, mantener nuestro actual nivel de consumo, necesitamos un territorio unas 3 veces mayor del que tenemos.

Saludos.