8/2/14

El sinsentido de la privatización de (parte) de la donación de Sangre en Madrid



Debo aclarar inicialmente que ni soy profesional de la sanidad, ni tengo mayores conocimientos que cualquiera de ustedes en relación con la donación de sangre.

Mis fuentes de información son únicamente alguna conversación con personal sanitario conocedor del sistema y la documentación pública incluida en Presupuestos y Memorias de gestión de distintos centros sanitarios, junto con mis propias averiguaciones personales.
Una vez más me embarco en opinar sobre este asunto al comprobar cómo muchos silencios, que supongo interesados, intentan hacer pasar desapercibida esta nueva tropelía que (a modo de bomba de efecto retardado) nos ha legado el ya difunto (políticamente hablando) consejero de sanidad D. Javier Fernández Lasquetty.
Para empezar diré que, tras la noticia de la concesión a Cruz Roja Madrid de la realización de las extracciones llamémoslas “ambulatorias” (técnicamente se denominan “colectas externas”), cediéndoles gratuitamente los 6 autobuses y las dos furgonetas propiedad del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, me he ido enterando de las siguientes cosas:
Sobre Cruz Roja
1      Cruz Roja, aunque sin ánimo de lucro (como muchas cooperativas), ES UNA ENTIDAD PRIVADA,  y como tal sus empleados cobran sus sueldos como cualquier hijo de vecino. Incluso algunos de ellos, como  su actual presidente nacional cobran mucho más que cualquier hijo de vecino (se habla de 80.000 € anuales), y además complementa el “sueldecillo” con otros pequeños ingresos (235.000 € en 2011 como consejero de Bankia)
2      El presidente de Cruz Roja Madrid, D. Jesús Mora  (que suscribió el convenio con el Sr. Fernández Lasquetty) fue recientemente destituido (junto con gran parte de la cúpula directiva) “para investigar presuntas faltas graves”

3/2/14

¿De obligada lectura?, Yo diría que sí.


No me gustan lo superlativos, ni las expresiones del tipo “es fundamental” o “de obligada lectura”, porque pienso que todo (o casi todo) es relativo.
Sin embargo, entre las muchas reflexiones que he leído al terminar esta jornada esta de Rosa María Artal se me antoja bastante recomendable.


Ahí queda (a partir de las 9 de la mañana):

Cada día me preocupa más el riesgo de que lleguemos a “conformarnos”.

O, incluso, a interiorizar el engaño.

Yo me niego a “querer” (o comprender) a mis verdugos, que son los verdugos de toda mi gente y que me están fastidiando la existencia.

En lo que de mí dependa, no quedarán impunes.
Saludos.        

2/2/14

La libertad de expresión y el “poder” del poder (económico)



 
Hace algunos días, deambulando por la zona (y refiriéndose al Edificio España) un amigo llamó mi atención sobre el dislate que suponía mantener sin uso un edificio tan gigantesco como ese durante tanto tiempo (más de siete años)
Y nos preguntamos quien sería el propietario que podía permitirse tal lujo, privando de paso a la ciudad de la utilización de los muchos miles de metros cuadrados (más de 65.000) que albergan sus tripas.
En aquel momento, nos limitamos a reflexionar sobre el despilfarro y la injusticia que suponía dicho estado de cosas y la irresponsabilidad de la administración por no hacer uso de las herramientas legales (de las que ya dispone) para evitarlo.
Casualmente hace un par de días llamó mi atención esta información:
Y, tras leerlo, pienso que este es un ejemplo palmario de cómo los mismos individuos que habitualmente ponen el grito en el cielo por la falta de libertad de expresión en la isla de Cuba o en Venezuela, son los mismos que usan de su poder para presionar, amedrentar o arruinar a quienes simplemente quieren contar algo que (a ellos) les desagrada.
Y dado que muy probablemente los autores del documental (que más bien debe ser una película)  no van a poder exhibir su trabajo en ninguna sala comercial debido a las amenazas de ese “padrone” del casino financiero y la política que es D. Emilio Botín, he decidido contarlo, porque pienso que tenemos derecho a saber las circunstancias y los motivos de esa censura.
Y hete aquí que, mientras rastreo buscando alguna foto del edificio con la ilustrar el texto, me topo con estas otras informaciones que hacen encajar las piezas del interés del banco Santander porque no se hable del asunto:

31/1/14

Me llaman perroflauta porque ya no soy militar

Fusilado de aqui "otra vuelta de tuerka"



Hay mensajes que me emocionan y que me hacen pensar que, con todas nuestras dificultades, a pesar de todos nuestros errores, estamos haciendo bien algunas cosas. Quiero compartir este con vosotros. Aunque se trataba de un comentario visible para todos en una red social, cambiaré el nombre y algunos datos para no dar más publicidad de la imprescindible a la identidad de “Luisa”…
 
Hola Pablo. Me llamo Luisa, vivo en un pueblecito de León. Tengo 37 años, llevo más de 3 en paro. Mi mujer, es enfermera eventual, y trabaja todo el año, por suerte, sin derecho a casi nada, como todos los eventuales, para sacar a nuestro hijo y a nuestra familia adelante. Nunca llegamos a fin de mes.

Yo he sido militar durante 6 años: no tendría que contarlo, pero escuché en tu intervención en Gijón, que te gustaría preguntarle a los militares por la Patria: te puedo asegurar que la mayoría de los militares piensan lo mismo que tú sobre la Patria, porque como tú dices, hay cosas que no son ni de derechas ni de izquierdas, sino de sentido común, lo que pasa es, que como en todos los trabajos, hay 4 idiotas que hacen mucho ruido.

30/1/14

El tren de la Libertad llega el sábado a Atocha



Como la experiencia me dice que, en general, solemos estar bastante más informados por “los medios” de cuestiones irrelevantes (y que en absoluto nos interesan) y simultáneamente bastante desinformados de cuestiones mucho más importantes que consideraríamos de nuestro interés, redacto este “panfleto-convocatoria” con el fin de, en la medida de lo posible, suplir esa carencia.
Yo no soy mujer. Y además probablemente ya estoy en una edad “infértil”.
Por ello podría despachar el asunto diciendo que la siniestra “reforma de la Ley 3/2010 de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo” que el impresentable ministro D. Alberto Ruiz Gallardón pretende perpetrar con la complicidad del no menos impresentable gobierno del que forma parte y del Partido incompatible con indisociable de la corrupción que le respalda, no me afecta personalmente.
Sin embargo, aunque algo menos que a las mujeres, lo cierto es que semejante disparate legal supone, también para mí (varón y relativamente provecto), una agresión en toda regla:
A mi dignidad. Porque atropella los derechos de las mujeres (compañeras y amigas).
A mi sentido común. Porque contradice casi todas las opiniones de los profesionales de la salud.
A mi seguridad. Porque pone en riesgo la integridad, la felicidad y la vida de las personas que quiero y aprecio y de las que también dependo.
A mi libertad personal. Porque (de no evitarla) me hace cómplice de negársela a las mujeres sobre cuestiones que afectan a su propia e íntima existencia.