15/12/13

Eurovegas V (Game Over)



Debido a mi profundo desconocimiento del idioma inglés, y también (en no menor medida) al intento de resistirme a la ola de papanatismo y colonización lingüística con la que los “emprendedores” (tenderos las más de las veces) y los “entendidos” del mundo de las finanzas nos contaminan a diario, suelo evitar las palabras y expresiones en dicha lengua.
Sin embargo, quizá porque aprendí esa expresión, junto con otras palabras (como “tilt” o “goal”), en mi adolescencia jugando a las máquinas “pinball” (también llamadas “flipper” o “Petaco”) en los billares de mi barrio, pienso que Game Over le viene al pelo al desenlace -parece que definitivo- de ese enredo, fantasioso, especulativo, cutre, mafioso y corrupto que ha sido el cuento de Eurovegas.
Parece que, finalmente, la partida ha terminado.

Espero no faltar (el martes. Y, si puedo, tampoco el miércoles)



En varias ocasiones he expresado mi hartazgo por la catarata de concentraciones, manifestaciones, reuniones, marchas, encierros y otras actuaciones que, unos y otros, desde distintos ámbitos y por unas y otras razones, convocan prácticamente a diario.
No obstante, lo cierto es que en la inmensa mayoría de los casos, cuando examino el motivo de cada convocatoria, me siento identificado con los convocantes y moralmente obligado a acudir.
Pero como ocurre que el día tiene tan solo 24 horas; como -al igual que la mayoría de los mortales- carezco del don de “la ubicuidad”;  y, para colmo, tengo que atender a mi propio trabajo (cosa que, por lo visto, le pasa a bastante gente), finalmente termino faltando a la mayoría de esas convocatorias.  
Sin embargo intentaré estar de cuerpo presente el próximo martes a las 11:00 a la puerta del Hospital La Princesa para manifestar una vez más  “el desacuerdo de los convocantes con la introducción del lucro en la Sanidad Pública y el papel cada vez mayor de la empresas privadas en la misma . . .”
Confío en que podamos multiplicar por 10 la prudente estimación de asistencia que han realizado los convocantes de esta concentración y las que ese mismo día se realizarán a las puertas de otros cinco hospitales de Madrid. 


Para tranquilidad de quienes, con razón, andan preocupados por la burricie de nuestro ministro del interior y su “vicaria” en estas tierras Dª Cristina Cifuentes, aclaro que dicha concentración ha sido debidamente autorizada por la Delegación del Gobierno.

Reproduzco a continuación el texto de la autorización, no tanto por garantizar su veracidad, cuanto porque, si uno la lee detenidamente, podrá comprobar que, pese a las muchas críticas y carencias de nuestra Constitución, el derecho de libertad de expresión está perfectamente definido y garantizado.

9/12/13

Tambores de guerra (electoral)



Aunque mucha gente no se haya parado a pensarlo, la “música militar” y los “tambores” (cajas de guerra, se llamaban) han tenido siempre una función que iba mucho más allá de lo puramente figurativo.
Como no entiendo mucho del asunto ahorraré al auditorio la pérdida de tiempo de tener que escuchar mis elucubraciones.
Sin embargo, no hace falta ser un lince para entender que una de las misiones fundamentales de las trompetas y los tambores era el meter el miedo en el cuerpo del ejército enemigo a base de decibelios que magnificaran el poderío de las (a veces, menguadas o inexistentes) fuerzas propias.
Ese truco, tan viejo como la historia del hombre, es el que rebautizaron los militares norteamericanos cuando la primera guerra de Irak como "doctrina de conmoción y pavor” (Shock and awe).
Bueno: Pues según se va aproximando la fecha de las próximas elecciones (las europeas) los partidos en el poder y sus periódicos “a sueldo”  (o subvención, o permanente refinanciación) han empezado a hacer sonar los “atambores” para prevenir al pueblo llano de los males que le sobrevendrán si se aparta de la “única religión verdadera”:  El bipartidismo.
Evidentemente como tontos no son, no lo dicen tan “a las claras” sino que, como quien no quiere la cosa, nos dibujan escenarios teóricos (y muy probables) tergiversando las consecuencias que pudieran derivarse de su materialización.

Uno de los ejemplos más recientes que he encontrado es este artículo del diario el País:

8/12/13

Sin desperdicio (Entrevista a Julio Anguita)

Para quien disponga de 7 u 8 minutos y, esté dispuesto a “escuchar” y a reflexionar, esta entrevista a D. Julio Anguita González, será un verdadero regalo.


Se podrá discrepar (como es mi caso) de alguna de sus opiniones; pero lo cierto es que da envidia ver cómo se expresa, cómo analiza y con qué serenidad, claridad y precisión llama a las cosas por su nombre.
Y todo ello sin ofender a nadie, aunque poniendo, implícitamente, a caer de un burro a muchos (a diestra y siniestra) por su comportamiento y falta de honestidad política.
No sé si se me nota demasiado mi afición por este hombre que en su día fue secretario general del PCE, coordinador de Izquierda Unida, diputado en cortes y, finalmente, se ha jubilado como simple “maestro de escuela, que era su primitivo oficio, renunciando a las prebendas de su jubilación como diputado.

Ahí queda.
Envidia me da.

Tanto por su aspecto físico como, sobre todo, por su lucidez y serenidad de juicio.
En lo único que discrepo (en parte) de todo lo que dice es en la irrelevancia del Parlamento Europeo.

Actualmente es algo peor que irrelevante (es cómplice); pero si lo hacemos nuestro, aunque sólo sea en parte, empezará a ser “otra cosa”
Y, ¡Ojo!,: tiene mucho más poder del que despectivamente le suponemos.
De hecho, sin su complicidad, el BCE no tendría las manos tan largas, ni unos estatutos tan impresentables.
Saludos.

7/12/13

Finalmente, lo que se cuece . . ., “huele mal” (Privatización C. Transfusiones)



“Pasen y vean, . . ”.


Tras reconocer mi absoluto desconocimiento y realizar algunas averiguaciones por aquí y por allá, empecé a pensar que los trabajadores del SERMAS no andaban descaminados ni faltos de razones en su denuncia.
Pero, no voy a extenderme.
La información (y no la he sacado precisamente del “Bandera Roja”, ni de Diagonal, o de la, habitualmente bien documentada, página de CAS) es lo suficientemente elocuente.
Quizá, como comentaba hace un par de días alguien con mayor conocimiento que yo del mundo sanitario, la mayoría de “la gente”, incluido el personal al servicio de la sanidad pública, se cree que, porque la privatización pura y dura de 6 hospitales está (provisionalmente) empantanada en un par de juzgados, ya se ha ganado la batalla y ha pasado el peligro.

Y eso no es en absoluto cierto.
Hace unos meses, fueron las cocinas, después, la limpieza, hace unos días la lavandería, mañana la extracción de sangre, . . .
Y así “tacita a tacita” los ladrones y depredadores en cuyas manos estamos, van liquidando la “vajilla de la abuela” mientras nosotros nos dedicamos a ver “el un, dos, tres”, o la clasificación de la liga.
Ahí queda el enlace para quien quiera enterarse.
Saludos.