5/3/13

Firmar o no firmar (pero saberlo)



Diariamente (imagino que como a casi todo el mundo) me llegan “peticiones de firmas” de los más variados pelajes y peticionarios.
Lo cierto (y que me perdonen quienes me envían la petición) es que, salvo muy raras excepciones, jamás las suscribo. (Creo que las dos últimas que firmé fueron solicitando la modificación de la Ley Hipotecaria y una de ellas se realizaba en papel sobre planillas “visadas” por la Junta Electoral Central).
Y quede claro que, analizadas una a una, la gran mayoría de las peticiones (aparte de perfectamente motivadas) en conciencia, debieran considerarse casi “irrenunciables”
Lo que ocurre es que, por un lado opino que si las firmara todas no haría otra cosa en todo el día y –sobre todo- que la proliferación de ese recurso produce la “banalización” del mismo y le resta eficacia.
Algo así a cómo cuando abusamos de los antibióticos sin extrema necesidad.
Por esta razón, cuando hace unos días leí en un periódico que los querellantes de Luis Bárcenas solicitaban apoyos individuales con el fin de enseñarle los dientes al Partido Popular que, en dos meses, aún no ha tenido tiempo de querellarse contra su extesorero, pero sólo ha tardado unas horas en querellarse contra quienes le acusan, me limité a suscribir el texto de la querella intentando contribuir a reforzar la autoridad moral de los querellantes y, de paso (supongo) “cubrirles  las espaldas” frente a cualquier salida de pata de banco de la fiscalía o la "justicia".
A día de hoy, a estas horas, he visto que ya han reunido 18.293 adhesiones. Y, en lo que a mi concierne, está muy bien.
Sin embargo, cuando he comentado el asunto con algunas personas de mi entorno, me he encontrado casi sistemáticamente con la siguiente respuesta.
¿Contra Bárcenas y los sobrecogedores?. . . .  No lo sabía. . . . ¿dónde hay que firmar?.
Bueno pues para estas personas (y alguna más a quien le ocurra lo mismo) dejo aquí el enlace.
Y, añado dos cosas:
Primera: Que sigo pensando que “el abuso de los antibióticos reduce su eficacia”
Segunda: Que, en contra de lo que dice la página en cuestión, es posible indexar los campos de la cabecera del listado para localizarse a uno mismo o “pasar lista” a los amigos (o enemigos).
Afortunadamente, el "servidor" está tan saturado que la búsqueda resulta un tanto ortopédica.

Saludos. Y buenas noches

"Toque a degüello" en la Sanidad Pública

Parece que, ante la eventualidad de que los acontecimientos (Bárcenas, Gürtel, Cataluña, Italia, Portugal, . . .) pudieran “torcerse” y no hubiera tiempo para “hacer caja” (ordenadamente), nuestro gobierno regional haya ordenado el “toque de degüello” de la Sanidad Pública Madrileña.
Así, en mitad del creciente desprestigio, están agilizando la privatización de todo lo que se les pone a mano.
Y, mientras preparan los “pliegos” para “subastar” la gestión total de los 6 hospitales que “no iban a costar un duro a los madrileños” (y que nuestra anterior Presidenta se apresuró a “inaugurar” aún sin estar terminados, ni equipados), van ganado tiempo con la derivación de algunos servicios de los Hospitales públicos hacia hospitales, “hospitalillos”, clínicas y “cliniquillas” privadas que luego le pasan la factura a la Consejería de Sanidad.
Ello tiene un doble efecto:
Por un lado (en contra de lo que publicitan) se produce un incremento de gasto.

4/3/13

Adele - Someone Like You

Live At The Royal Albert Hall DVD subtitulado al Español


pelos como escarpias....

Visto en elmundo.es donde hablan de cosas muy interesantes sobre la artista(za) ¿sabías que tiene un hijo?, yo tampoco

Interesante panorama III (Italia)


Ni me molesto en comentarlo.
Ladran: Luego cabalgamos.
Si no somos demasiado necios, es muy posible que estemos ante la posibilidad de un “cambio de amura”.
Aunque no debemos olvidar que el objetivo real no es navegar más cómodos, sino “cambiar el Rumbo”.
A mí no me basta con que dejen de pegarme. ¡Quiero el divorcio!
Pero por algún sitio habrá que empezar.
Saludos. 

2/3/13

Aunque tiene razón, esperemos que pueda evitarse


Mal que me pese tengo que reconocer que ese viejo cascarrabias que es D. Juan Francisco Martín Seco, tiene más razón que un santo.
La tuvo cuando, hace muchos años, nos previno, junto con otros cuantos economistas, sobre el desastre que significaba la entrada de nuestro país en “el Euro”.
Y, lamentablemente, la tiene ahora cuando afirma que por este camino no vamos a parte alguna.
Incluso yo, que -como he contado muchas veces- fui un entusiasta de la moneda única, mirándolo desapasionadamente, tengo hoy que reconocer que muy probablemente estaríamos mejor fuera, que dentro.
Tanto es así que en estos momentos tanto me da el permanecer como el salirnos.
Mi única duda es si los europeos tenemos capacidad y tendremos “agallas” para darle la vuelta a la situación (sin salirnos).
Personalmente, antes de desbaratar una serie de innegables “ventajas” que nos ha traído la “integración” (inexistencia de fronteras, simplificación de pagos, trasvase de fondos para el desarrollo, becas Erasmus, . . .) preferiría que, intentando mantener toda esa “parte buena” de la “miniglobalización europea”, fuéramos capaces de ponerles un bozal (de acero, a poder ser) a los mercados, abolir o desactivar toda esa serie de organismos supuestamente independientes que efectivamente no rinden cuentas ante nadie (salvo el mundo financiero) y propiciar una integración fiscal y política hoy inexistentes.
¿Difícil?, seguramente sí. Y mucho.
Pero no imposible.
Cada día que pasa me va interesando más el impresentable e inoperante Parlamento Europeo (754 diputados).