21/8/17

La banalización y la afición a la carroña (Atentado de las Ramblas)





La imagen no necesita mayores explicaciones; Aunque quizá debiera hacernos reflexionar sobre el oxígeno que nuestro comportamiento y afición por el morbo les proporciona a esos “bichos” que se alimentan y engordan gracias a nuestra predisposición a consumir sin pestañear (ni alzar nuestra voz “en contra”) la carroña informativa que estos cagatintas, disfrazados de periodistas, algunos políticos mamporreros y bastantes idiotas, defecan cada vez que ocurre algún asesinato indiscriminado contado con el "altavoz" de muchos (demasiados, a mi juicio) ciudadanos acríticos y supuestamente bienintencionados.




El siguiente enlace hace referencia a la progresiva banalización que va rodeando sistemáticamente toda la información relativa a estos actos.
¿A quien aplaudimos en los entierros? (Juan Herrera, Infolibre, 21-VIII-17)
Y (añado por mi cuenta) cómo, al final, lo que -de verdad se pretende transmitirnos, es la idea de que, pese al desbarajuste provocado por unos asesinos más o menos descerebrados, el sistema “funciona correctamente” y todo vuelve rápidamente a la “normalidad”
Entendiendo por “normalidad” el dejar que media humanidad pase hambre, que los países “desarrollados” (y supuestamente más civilizados) destripen países enteros con el pretexto de “llevarles la democracia” (y la intención de robarles su, recursos) y también, que condenemos a morir en el mediterráneo, o en los desiertos (de África, o México) a quienes quieren escapar de cualquiera de esas tres plagas (provocadas por nosotros).
Y, finalmente, entra también “dentro de la más estricta normalidad” el provocar y alimentar guerras civiles en los países en los que meter los tanques y los aviones resulta demasiado escandaloso, pero cuyos gobernantes no cumplen con la obligación de colaborar lo suficiente con “el sistema” (financiero y de reparto de riqueza).
Saludos.

9/5/17

Para quien no quiera mirar para otro lado (Presidenciales francesas)

            Macrón, bien vestido y abrigado en un matadero (Quizá sea una alegoría)



Un servidor, no contento de haber estado a punto de traer de nuevo el Fascismo a Europa por su empecine en “no votar al Sr. Macron”, aún sigue convencido de que su planteamiento no era del todo irracional.
Y está escocido por haber quedado con cara de bobo en tanto que casi todos sus amigos y allegados se felicitan por el resultado de las elecciones presidenciales francesas.
Afortunadamente, aún queda algún que otro “irresponsable” (o fascista encubierto) que, con bastante más auditorio y mejores argumentos que un servidor, coincide casi milimétricamente con mi desazón.
A título preventivo aclaro que, aunque su opinión me parece muy valiosa, sus textos, como es habitual en él, no caben en un SMS y obligan a pensar.
Incluso a algunos puede que le produzcan un cierto ardor de estómago, o difuso malestar.
También me gustaría hacer notar que casi todo el mundo (incluido un servidor que hasta ayer andaba diciendo que en Francia no hay Senado) tiene (tenemos) un desconocimiento casi absoluto de cómo funciona el sistema electoral francés.
Para quien tenga curiosidad en averiguarlo dejo este otro enlace a la tan traída y llevada Wikipedia que quizá no sea el súmmum del rigor, pero se le aproxima bastante y para nuestros sólidos y vastos niveles de desconocimiento, resulta más que suficiente.


Y hago votos a los dioses para que el próximo 11 de junio los franceses no vuelvan a “reincidir”,  o caer en lo que (a mí) me ha parecido una trampa mediática para biempensantes incautos y perezosos mentales.
Saludos.

14/4/17

¡Viva la República!





 ¡Viva la República!


Este 14 de abril de 2017 se cumplen 86 años de la proclamación de esa República que la inmensa mayoría de nosotros no llegamos a conocer.
Sin embargo somos muchos quienes la valoramos como un honesto intento de erradicar la incultura, el caciquismo, la burricie y el abuso que terratenientes, curas y militares cultivaban y propiciaban desde tiempos remotos para mantener sus privilegios.
Como aún andamos “en ello” (esperando el momento de su pacífica proclamación) vuelvo a utilizar otra vez la imagen de esa bandera  a medio teñir que refleja bastante fielmente la situación en la que estamos.
Con una monarquía desacreditada por un zángano de colmena que hubo de dimitir para no seguir siendo la risión de las crónicas de los huelebraguetas (y, de paso, dejar enfriar los espesos y malolientes vapores de la corrupción y la evasión fiscal), hoy quizá no estemos a punto de poder pasar esa página negra de nuestra historia (realmente son varios gruesos tomos), pero seguimos acumulando razones para poder hacerlo, no tardando mucho.
No voy a abundar en las, ya tantas veces expuestas, razones. Porque quienes no estén empeñados en mirar para otro lado, las conocen de sobra.
Y, al resto, les sobran.
Como ejercicio lúdico y moralmente refrescante sugiero, para quienes aún no lo hayan leído, este texto que publicó el pasado domingo ese poeta y filósofo que es D. Manuel Vicent,  quien nos da una de las claves  para “ser republicano”

Porque, pese a su aparente ambigüedad y equidistancia, lo cierto es que en “elegir el morado del espliego, frente al de los nazarenos” está la diferencia.
Y lo demás va implícito.
¡Salud y República! 


Recopilatorio onomásticas

31/3/17

Desconectando las máquinas de niebla XLI (Venezuela)




La incapacidad de muchos de mis amigos y allegados para hacer el esfuerzo de informarse por su cuenta y la pasmosa facilidad con la que comulgan con enormes ruedas de molino supuestamente “informativas”, es tan recurrente (en algunos temas concretos) que ya hace tiempo ha dejado de sorprenderme, hasta el punto de que he asumido mansamente el papel de “valedor de dictadores”, “defensor de titiriteros terroristas”, “compañero de viaje de comunistas y vendepatrias”, “enemigo de la Libertad” y “ciego de sectarismo y odio” (político).
No pretendo disculparme, porque creo que no servirá de nada; Pero, por si alguna de las personas que tiene la paciencia de soportarme siente curiosidad sobre el origen de mi “empecinamiento”, quisiera llamar la atención sobre la espesa niebla informativa que la maquinaria mediática neoliberal está esparciendo sobre el supuesto “golpe de Estado” del Presidente de Venezuela.
Declaro previamente que, con respecto a D. Juan Carlos Monedero, suelo tener “sentimientos encontrados” y considero que, por comportarse él algunos otros dirigentes de Podemos, como auténticos zascandiles, narcisistas, fantasiosos y malintencionados, hemos perdido un par de buenas ocasiones de empezar a librarnos de la cuadrilla de salteadores de caminos que nos malgobierna desde hace ya demasiado tiempo.
Dicho esto, pienso que vale la pena leerse este texto publicado hoy en Público.es
 Quien tenga ojos que vea y quien tenga oídos que oiga; O mejor aún que “mire” y “escuche”.
Y después, que opine lo que guste, porque tengo la impresión de que alguna gente, en este tema, no suele hacer previamente ese ejercicio.
Y quede claro que no comulgo con todo lo que hace el Sr. Maduro.
Pero me parece bastante menos indecente que lo que hacen los actuales presidentes de Brasil, Argentina y Perú (o incluso Colombia en este tema) o el Secretario de la OEA.
Y tampoco me gustaría irme a vivir a la Venezuela del Sr. Maduro
 Saludos y perdón por entrometerme.