29/3/15

Desconectando las máquinas de niebla XXXIII (El confuso momento político)



En esta ocasión la niebla a la que me refiero no está producida por una única máquina, ni tampoco tiene un objetivo fácilmente identificable.
Se trata más bien de una neblina que se nutre de nuestra propia ignorancia y falta de reflexión política, que nos lleva a creer que “pensamos” cuando lo único que estamos haciendo es “replicar” los mantras que una serie de poderes bien organizados y eficazmente disfrazados de “intelectuales”, “padres de la patria”, “gente sensata” o “periodistas imparciales,” van sembrando por los distintos espacios de comunicación para que, a base de repetirlos, terminemos creyendo que somos nosotros quienes los hemos elaborado.
De este modo la trampa no consiste en fabricar un “señuelo” de humo para que fijemos en él nuestra atención y no miremos “a donde no debemos”, sino que se trata de ir esparciendo una sutil neblina que desdibuje los contornos de la realidad hasta el punto de que, desorientados, tengamos que guiarnos por las “voces”.
No sé si me he explicado bien; Pero quien se tome la molestia de leerse este (a mi juicio) excelente artículo de Jesús Maraña muy posiblemente averiguará a qué me refiero.
Y, aunque ni me pagan, ni tengo interés comercial alguno en ello, añado que me resulta sorprendente que este digno y razonablemente objetivo periódico digital no tenga un seguimiento mucho mayor. Porque desde mi personal punto de vista lo merece y es una pena que la modestia de sus recursos les impida abarcar más campos informativos.
La suscripción anual (como a casi todos los medios digitales) cuesta bastante menos que unas pocas cajetillas de tabaco, o unas cuantas cañas.
Y aunque lo cierto es que también podemos leerlo “gratis”, a estas alturas ya debiéramos saber que “la gratuidad” siempre tiene un precio oculto.
Disculpen ustedes.     
Saludos.

22/3/15

Humor negro (II)



Alfons López, con su agudeza y capacidad de síntesis habituales, ha publicado hace un par de días esta viñeta que viene a resumir el temor que a muchos nos anda rondando de que esta “primavera política” que aparentemente está floreciendo, pueda terminar consistiendo en lo que el (imaginario) conde de Salina expresó en la magnífica película de Visconti titulada el Gatopardo "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".


(Alfons López, Publico.es, 20-III-2015)
 
Confiemos en que el vaticinio no se confirme.
De hecho los ciudadanos estamos en condiciones de evitarlo.
Aunque, a la vista de la incapacidad de la izquierda para unir su voz (y sus votos), el panorama no sea precisamente halagüeño.
Quizá, tras el recuento de daños del “quiero y no puedo” que nos aguarda tras el 24 de mayo, seamos capaces de recapacitar y forzar a los dirigentes de los partidos políticos a dejar de mirarse en el espejo y bajar los pies al suelo.
Hasta hoy, mucho me temo que por miopía, por mezquindad, por intereses turbios y también por mala fe, algunos dirigentes y fracciones de partidos han propiciado el desperdicio de la muy buena oportunidad de que representan las municipales y las autonómicas.
Saludos.


20/3/15

Humor negro (I)




Bajo la cruda ironía de Javier Gallego subyace un detallado y muy atinado análisis del despropósito que estamos viviendo.
Y, también, de la desfachatez de nuestros gobernantes y la mansedumbre de quienes, contemplando este indecente espectáculo, no estamos echando humo por las orejas.
Veremos qué augurios nos traen los oráculos el próximo domingo por la noche cuando examinen las vísceras de las urnas andaluzas.
Porque debieran servir de “indicador temprano” de los resultados de 60 días después.
Aunque se trata de un texto cínico y despiadado resulta reconfortante saber que alguien es capaz de una descripción así.
(He aprovechado para incluir una viñeta de Manel Fondevilla, que “viene al caso”)
Saludos.

13/3/15

Desconectando las máquinas de niebla XXXII (El falso ''Tratado de Libre Comercio'')



Me hago eco de la metáfora de Susan George quien definió el TTIP como una “tratado vampiro” queriendo significar que se trataba de un bicho que no podría soportar la publicidad "Si sacamos el vampiro a la luz del día, retrocede y se muere".
Además de por eso, también es vampiro porque a mi juicio, si llega a nacer, nos chupará la sangre a todos los ciudadanos europeos.
Por eso aprovecho la publicación de un muy corto artículo del profesor Vicenç Navarro en el que, sin meterse en demasiadas disquisiciones, nos esboza sobre el peligro de consentir que se apruebe ese caramelo envenenado que, publicitado como libre comercio, pretende (entre otras perversidades) impedir el libre comercio no controlado por las grandes multinacionales, para recomendar su lectura.
Ahí queda para quien quiera echarle un ojo.
Saludos.