En
algunos casos los jueces han invalidado determinadas cláusulas de un contrato,
desfavorables para el “consumidor”, por entender que dichas condiciones no
quedaban suficientemente explicitadas al figurar en lo que se ha dado en
denominar “letra pequeña”.
Pues,
a efectos prácticos, cabría considerar (desde el punto de vista moral) como “letra
pequeña” todas aquellas disposiciones que, afectando gravemente a los derechos
del ciudadano (no hablo del consumidor que es un personaje que cada vez me
interesa menos), quedan emboscadas en los
recovecos de las páginas del Boletín Oficial del Estado, sin
que los responsables de su promulgación lancen una “alerta naranja” (o roja) a
la ciudadanía de a pie para que sepa a qué atenerse.
Hoy
he recibido este texto escrito por Ángeles Maestro (Nines Maestro), exconcejala
exdiputada, médico de profesión (en activo), persona conocedora del mundo sanitario
y luchadora impenitente en defensa de la Sanidad Pública, en el que nos ilustra
sobre la exclusión del sistema público sanitario de los parados sin
prestaciones y subsidios y las personas que pasen más de 90 días en el
extranjero (becarios Erasmus, sin ir más lejos)
Igualmente
pone el acento en la gravísima perversión del lenguaje que supone el pasar a considerarnos
“asegurados” en lugar de usuarios, así como otra serie de consideraciones que
más nos valdría conocer antes de que la realidad nos abra desagradablemente los
ojos.
Para
mí, estas disposiciones, camufladas en la “espesura” de las 528 páginas de
los Presupuestos Generales del Estado de 2014 y varios Reales-Decretos,
debieran tener la consideración de “letra pequeña”.
Y
los ciudadanos debiéramos denunciar a quienes “la escriben”
He
intentado localizar el texto publicado en alguna página de internet y como, de
momento no lo he localizado, lo transcribo directamente, tal cual lo he
recibido.
Intentando
mantener la “equidistancia” y corrección política, hubiera preferido suprimir
los 6 últimos párrafos en los que hace un llamamiento a la rebelión y
descalifica severamente al sistema político.
Pero,
por un lado, tengo que respetar la integridad del texto y, por otro tengo que
añadir que, a título personal, comparto tanto su análisis de las razones que subyacen
tras estas políticas, como su descarnada opinión sobre el sistema y los personajes
que las perpetran.
Quizá
yo lo hubiera dicho algo más suavemente; pero lo cierto es que se trata de una
política “criminal” y que afecta a los estratos más débiles de nuestra
sociedad, que por alguna curiosa (y estúpida) razón, solemos rechazar el calificativo de “clase
trabajadora”.
Saludos.
Ahí
queda el texto tal cual lo he recibido (sin aditivos, ni colorantes)
Ángeles
Maestro
La Ley de Presupuestos
para 2014i anula, desde el pasado 1 de enero, el
derecho a la asistencia sanitaria a las personas sin trabajo que hayan agotado
las prestaciones y subsidios por desempleo y que pasen más de 90 días en el
extranjero. Dado el creciente número de personas, la mayor parte jóvenes, que
se ven obligadas a emigrar en busca de empleo - se calcula que 2013 salieron
600.000 personas y en que 2012 lo hicieron 476.000 – la repercusión de esta
medida puede ser muy importante.