9/1/14

Descorchemos otra botella (VII), Pero no nos embriaguemos



Si nos quedó algo de cava (champagne los más finos, o sidra los más castizos) en la nevera como resto de las pasadas navidades, esta noche es una buena ocasión para meternos una, o dos, botellas en el cuerpo.
No es que hayamos conjurado la privatización (el Sr. consejero de sanidad es como esas velitas de cumpleaños que, cuando crees haberlas apagado, reviven de nuevo).
Pero lo cierto es que el “concurso de externalización” acaba de recibir un nuevo revolcón por parte de los jueces de TSJM (Tribunal Superior de Justicia de Madrid).
Quizá el anterior presidente D. Gerardo Martínez Tristán pensó en hacerle un favor a los correligionarios de sus Sra. esposa, forzando (al parecer “contra natura”) la concentración de todos los litigios en el pleno del tribunal (que por entonces presidía).
Pero lo cierto es que, sin proponérselo, es probable que haya sentenciado el asunto a morir sepultado “entre papeles”.

8/1/14

La letra pequeña del BOE



En algunos casos los jueces han invalidado determinadas cláusulas de un contrato, desfavorables para el “consumidor”, por entender que dichas condiciones no quedaban suficientemente explicitadas al figurar en lo que se ha dado en denominar “letra pequeña”.
Pues, a efectos prácticos, cabría considerar (desde el punto de vista moral) como “letra pequeña” todas aquellas disposiciones que, afectando gravemente a los derechos del ciudadano (no hablo del consumidor que es un personaje que cada vez me interesa menos), quedan emboscadas en  los recovecos de las páginas del Boletín Oficial del Estado, sin que los responsables de su promulgación lancen una “alerta naranja” (o roja) a la ciudadanía de a pie para que sepa a qué atenerse.
Hoy he recibido este texto escrito por Ángeles Maestro (Nines Maestro), exconcejala exdiputada, médico de profesión (en activo), persona conocedora del mundo sanitario y luchadora impenitente en defensa de la Sanidad Pública, en el que nos ilustra sobre la exclusión del sistema público sanitario de los parados sin prestaciones y subsidios y las personas que pasen más de 90 días en el extranjero (becarios Erasmus, sin ir más lejos)
Igualmente pone el acento en la gravísima perversión del lenguaje que supone el pasar a considerarnos “asegurados” en lugar de usuarios, así como otra serie de consideraciones que más nos valdría conocer antes de que la realidad nos abra desagradablemente los ojos.
Para mí, estas disposiciones, camufladas en la “espesura” de las 528 páginas de los Presupuestos Generales del Estado de 2014 y varios Reales-Decretos, debieran tener la consideración de “letra pequeña”.
Y los ciudadanos debiéramos denunciar a quienes “la escriben”
He intentado localizar el texto publicado en alguna página de internet y como, de momento no lo he localizado, lo transcribo directamente, tal cual lo he recibido.
Intentando mantener la “equidistancia” y corrección política, hubiera preferido suprimir los 6 últimos párrafos en los que hace un llamamiento a la rebelión y descalifica severamente al sistema político.
Pero, por un lado, tengo que respetar la integridad del texto y, por otro tengo que añadir que, a título personal, comparto tanto su análisis de las razones que subyacen tras estas políticas, como su descarnada opinión sobre el sistema y los personajes que las perpetran.
Quizá yo lo hubiera dicho algo más suavemente; pero lo cierto es que se trata de una política “criminal” y que afecta a los estratos más débiles de nuestra sociedad, que por alguna curiosa (y estúpida) razón, solemos rechazar el calificativo de “clase trabajadora”.
Saludos.
Ahí queda el texto tal cual lo he recibido (sin aditivos, ni colorantes)

Ángeles Maestro
La Ley de Presupuestos para 2014i anula, desde el pasado 1 de enero, el derecho a la asistencia sanitaria a las personas sin trabajo que hayan agotado las prestaciones y subsidios por desempleo y que pasen más de 90 días en el extranjero. Dado el creciente número de personas, la mayor parte jóvenes, que se ven obligadas a emigrar en busca de empleo - se calcula que 2013 salieron 600.000 personas y en que 2012 lo hicieron 476.000 – la repercusión de esta medida puede ser muy importante.

1/1/14

Los árboles y el bosque

A punto ya de liquidar este, para muchos, infausto año 2013, tomo conciencia de que, por intentar seguir al detalle las miserias del “día a día”, estamos (al menos yo) olvidando el contemplar el estercolero en todo su conjunto y observar quienes son los que producen la basura, cómo la fabrican y cómo nos la venden.
Y pienso que, quizá, el primer día del año que empieza sea un buen momento para hacernos algunas reflexiones de carácter más general.
Como lo de arreglar el mundo parece una cosa algo compleja y laboriosa y, además, aunque tengo una muy buena opinión de mí mismo (excesiva probablemente) soy consciente de mis limitaciones, me voy a ceñir por hoy a dejar sentadas media docena de perogrulladas que (probablemente) todos conocemos pero que, también (probablemente), todos ignoramos. (me refiero a que no las valoramos).
Perogrullada Nº 1: El mundo no va bien; No es ya una cuestión personal, es que hasta los más tontos nos estamos dando cuenta de que alguien está haciendo trampa cuando, con un nivel de riqueza material y recursos tecnológicos muy superiores a los que teníamos hace 50 años, nos están contando que “no hay para todos” y, sin embargo, “sí hay (escandalosamente más) para unos, muy pocos”.
Perogrullada Nº 2: Quienes nos representan, no nos representan; Pocas serán las personas que a estas alturas consideren que sus gobernantes representan sus intereses y luchan por sus ilusiones. Y muchas (probablemente demasiadas) las que creen que la mayoría de quienes manejan los asuntos (y los dineros) públicos, son: Como poco, incompetentes, probablemente venales (o conniventes) y, en muchos casos, corruptos y mangantes.
Perogrullada Nº 3: Aunque hasta hace unos meses algunos creían que “esto” era una tormenta pasajera, a estas alturas parece claro que no era una tormenta, sino un bombardeo. Y que ese bombardeo aún no ha terminado.

31/12/13

Una información sin desperdicio



Para despedir el año acabo de toparme con un breve texto de Vicenç Navarro en el que, una vez más, pone a nuestra disposición datos que nosotros por nuestra cuenta difícilmente hubiéramos llegado a conocer.
Es evidente que el profesor Navarro no es un personaje neutral en esta guerra que las élites económicas y sus defensores han declarado a la clase trabajadora, entendiendo por clase trabajadora (ganemos poco o mucho) a todos los que, para poder cubrir nuestras necesidades económicas, necesitamos acudir cada mañana a nuestro puesto de trabajo (por cuenta ajena, o por cuenta propia).
Pero igual de evidente es que, pese a haber tomado partido por “los de abajo”, D. Vincenç Navarro es, además de una persona competente y rigurosa en las materias sobre las que opina, una persona honesta a carta cabal, aparte de un sagaz e inteligente analista de “su tiempo” (y de los tiempos pasados).
Hoy nos cuenta sus conclusiones sobre los datos de un estudio de la fundación Friedrich Ebert relativo a los movimientos de protesta en todo el planeta entre los años 2006 y 2013 que, a mi entender, nos permite contemplar con mayor coherencia los acontecimientos que los medios de comunicación nos van narrando de un modo deshilvanado, como si no tuvieran relación unos con otros.
Y, a la vez, o tal vez precisamente por ello, nos permite –al menos a mí- albergar la convicción de que, aunque pueda parecer lo contrario, se está cociendo un cambio que pudiera augurar el fin de este sistema que llaman “economía de mercado” para evitar utilizar su verdadero nombre “capitalismo”.
Sistema del que, hace ya 165 años, un par de filósofos sajones escribieron con notable premonición su “biografía” y de paso, ¡Ay!, vaticinaron su implosión, víctima de sus “genes” y bajo el peso de sus supuestas virtudes: La Avaricia,  la Competitividad y el Crecimiento continuo.
Bueno: Pues ahí queda para quien quiera echarle un ojo.
Y, si opina como yo, darse una pequeña ducha de optimismo pensando que estos brutos que gobiernan el mundo van a terminar serrando la rama sobre la que están sentados. (razón por la cual conviene apartarse no sea que nos terminen cayendo encima)
Saludos y un poco más de paciencia; Que sólo quedan algunas horas y, con algo de suerte, puede que terminemos sobreviviendo a este (por la puñetera gracia de quienes gobiernan) áspero y piojoso año 2013.


29/12/13

Los palos del sombrajo (madrileño)



En estos días en que casi todos nosotros terminamos, de un modo u otro, intentando hacer balance del año que se nos acaba, intuyo en muchos de mis amigos algo parecido a una sensación de melancolía (Sentimiento de tristeza sin causa definida).

Y la verdad es que a la vista de “la que está cayendo” la cosa no es para menos.
Estamos en un punto en el que una gran mayoría de los ciudadanos (y no me refiero a los “progres”, o los concienciados, sino a la gente corriente a quien todo –salvo sus asuntos personales- le importó siempre un carajo) ha llegado a la conclusión de que estamos en manos de una banda de sinvergüenzas que, aparte de obedecer órdenes de “afuera” (en contra de los intereses de nuestro país), se dedican, ya sin tapujos, al saqueo y pillaje de todo lo que siendo público (es decir de todos) puede venderse, privatizarse, o utilizarse en beneficio propio (de los que gobiernan).
Y lo malo del caso es que una gran mayoría, de esa gran mayoría, de ciudadanos han asumido la inevitabilidad de esa derrota.
Pues bien: Una vez más y sin que vaya a ser la última vez que me equivoque, voy a discrepar de ese “sentimiento”.