5/11/12

Posteconomía

El título del post corresponde con el título del libro de Antonio Baños (tiene muy buena pinta)

De esta entrevista me gustaría destacar estas frases:

La economía ha reventado, ha agotado sus fuerzas, y con tanto trajín es incapaz de explicar la porción de realidad que se le había asignado

basada en estamentos más que en clases. Profundamente dogmática, [...] una sociedad creyente en una teocracia econócrata, donde el beneficio, el fantasmagórico crecimiento, la veloz circulación de dinero y el eterno aumento de beneficios sean los mandamientos sagrados

la academia abandone su lugar crítico para adoptar el papel de respaldo intelectual de las élites, como hiciera la Iglesia en su día

Verdad, verdadera. Estamos permitiendo a los economistas unos márgenes de error que causarian (inhabilitación, expulsión o condenas) a otras profesiones como médicos, arquitectos, pilotos etc....

Para los que tienden a argumentar que lo economía es una "ciencia" complicada dificil les espeto que me expliquen como hemos posado suavemente un robot nuclear teledirigido a Marte o las implicaciones del trancscriptoma en la epigenética o los eventos cuánticos o las motivaciones e ilusiones psicológicas de cualquier persona. ¿Son tareas fáciles? NO, se cometen errores SÍ pero no de manera sistemática, además los profesionales que los cometen son (inhabilitados, expulsados y/o condenados) GRAN diferencia

4/11/12

Exigir responsabilidades por la vía judicial

Llevo mucho tiempo preguntándome y preguntando a mi alrededor, por qué razón, en muchas y muy notorias ocasiones en las que se detectan, y “se prueban”, conductas “impropias” (por decirlo con el eufemismo de la Casa Real) o negligentes, por parte de altos cargos, no se ponen los hechos a disposición de la fiscalía por parte de quienes, como funcionarios o representantes políticos, están legal y moralmente obligados a velar por el cumplimiento de la Ley y a evitar perjuicios para el interés general.

En esta línea encuentro incomprensible (o tal vez demasiado “comprensible”) la cadena desatinos que llevó a situar la estación del AVE de Guadalajara a 11 Km. de la ciudad, o la declaración de interés público de la construcción de unas autopistas de peaje basadas en unas previsiones de tráfico y costes de inversión manifiestamente irreales.
Mucho más cuando a ese último dislate se añadió el aumento exponencial de los costes de construcción (sin control administrativo, dado que se trataba de promotores privados) y de las expropiaciones, cuyo incremento, según opiniones autorizadas (de la propia administración), ha llegado a ser de hasta el 4.000 % (sí, 40 veces) sobre los costes inicialmente previstos y habituales en este tipo de operaciones.
Bueno: pues la comisión de todas estas tropelías no hubiera resultado tan sencilla si los funcionarios responsables de los “Informes” hubieran estado en "su sitio" y se hubieran negado a bendecir con su firma, o su silencio, los distintos “Estudios” en que se basaron todas estas decisiones (Estafas en mi opinión) cuyo fracaso termina recayendo finalmente sobre el contribuyente.
Porque, aunque inicialmente nos lo vendieron (en el caso de las autopistas) como una inversión que hacía generosamente el sector privado a su riesgo y ventura, finalmente seremos los ciudadanos quienes pagaremos esas expropiaciones infladas hasta 40 veces sobre su valor objetivo y los sobrecostes (sin control) de las obras que enriquecieron a propietarios (¿recientes?) de suelo, empresas constructoras y bancos prestamistas que hoy exigen la salvación de unas empresas concesionarias deliberadamente saqueadas por sus propios promotores y hoy arruinadas.
Pero mucho más grave aún fue la irresponsabilidad del Banco de España y el Ministerio de Economía por su negligencia en la supervisión de los bancos.

3/11/12

Reflexiones ante la próxima huelga general del 14 de noviembre (III)

Falta poco más de una semana y nuestros gobiernos (nacional y regionales), conocedores de nuestra bien acreditada pereza e incapacidad de hacer cualquier cosa distinta de despotricar, siguen trabajando diligentemente para cumplir sus obligaciones para con sus amos (quienes les sustentan) y, de paso, alcanzar sus propios objetivos que, aunque no figuraban en sus programas oficiales (por impresentables y escandalosos), eran, y son, parte de su programa real.

Es decir el desmantelamiento de todo el sector público y su malventa (o regalo) a los representantes del sector privado más afines a su ideología y, sobre todo, a sus intereses (personales y familiares).
De este modo, confortablemente arropados por nuestra pasividad, el gobierno liberará al Estado y las Instituciones de la obligación de garantizar a cualquier ciudadano, con independencia de su poder adquisitivo, la Sanidad, la Educación,  el agua, la energía el transporte y las pensiones, que dejarán (por fin)  de ser “Derechos” para convertirse en “Servicios”.
Es decir un inmenso negocio cuyos clientes seremos todos los ciudadanos cautivos de nuestra necesidad de sanarnos, educarnos, beber, encender la luz, desplazarnos y ahorrar para la vejez.
Y como esto es un mercado libre: A nadie se obliga,
Si usted no lo desea (o no le alcanza el dinero) no tiene más que rechazar la oferta del mercado.
Pero no nos engañemos: El Estado seguirá recaudando impuestos.

No al REpago sanitario

No es copago, es repago