Eso,
en mi opinión, es lo que estamos haciendo.
O,
más exactamente eso es lo que unos gobernantes y burócratas obtusos, e ideológicamente
abducidos por la ideología neoliberal, están a punto de hacernos.
Y,
en ese caso, quizá no debamos hablar de suicidio, sino de asesinato.
Salvando
las distancias, me recuerda al pintoresco y trágico episodio que, en la Guyana, el 18 de
noviembre de 1978 terminó con la vida de 914 personas, seguidores de una secta
denominada “Templo del Pueblo” a los que un tal Jim Jones (algo así como la Sra
Mérkel y sus acólitos, incluido nuestro Presidente) obligó a beber un “refresco”
mezclado con cianuro que se llevó por delante a 909 de sus incautos seguidores
(los 5 restantes, incluido un senador norteamericano, fueron asesinados a tiros.)
Son
cosas del fanatismo y, en nuestro caso, de la mediocridad y falta de talla moral
(cuando no delictiva complicidad) de nuestros gobernantes a quienes,
estúpidamente a lo que se ve, hemos otorgado nuestra representación
A
punto estamos de que, por la burricie de ese asno en traje de chaqueta que es la
Sra. Mérkel, se nos reparta y se nos haga tragar, a la fuerza, la sobredosis definitiva de la cicuta de la austeridad que,
hasta el momento, y aunque nos venía debilitando y jodiendo la paciencia, aún no
nos había matado.
Y
todo sin necesidad.
Y,
si no echemos un ojo a lo que dice Paul Krugman (entre otros).
Propongo
dos enlaces para que se pueda apreciar la desinformación que determinados
medios venden, banalizando y tergiversando una opinión:
Los
dos enlaces hablan de lo mismo, pero cuando uno lee el primero, lo primero que
piensa es que ya hace mucho tiempo dejó de creer en las Hadas y lo segundo, que
el Sr. Krugman es un "simple" y un demagogo.
Leyendo
el segundo, la impresión que se obtiene es algo distinta.
Y
la realidad es que, tras 4 años de medicarnos con las recetas de la Troika, El
BCE, el FMI, la Sra. Mérkel y su "Santa Compaña", Europa está “faisandé”.
Es decir
lista para que "la cocinen".
Saludos.