No sabemos que nos deparará el nuevo escenario
político con el que Europa se ha despertado este lunes 7 de mayo de 2012.
Pero en todo caso una cosa está clara; se ha roto el
“Consenso de Europa”, es decir el dogma de “los mercados por encima (y por delante) de las personas”.
Parafraseando a José Luis Cuerda podríamos titular
esta nueva esta nueva etapa con un:
AMANECE, que no es poco.
La derecha, en su empeño por mantener frondosos a
toda costa los parterres y el césped del mundo financiero, ha conseguido en
estos años agostar el solar de la economía productiva malgastando los recursos
públicos en la imposible tarea de mantener con vida un sistema financiero injusto,
parasitario e inviable.
En estos momentos la chispa del descontento, avivada
por el viento del sentido común, está empezando a prender en la yesca de
desesperanza y humillación que nos quieren vender como futuro inevitable.
En la naturaleza, en ausencia de humedad y con mucha
broza sin limpiar, la propagación del fuego suele ser inmediata y, salvo cambio
en la dirección del viento, los incendios suelen resultar devastadores.
