Este blog es una comunidad, es un esfuerzo para luchar contra la acumulación de residuos y basuras que genera el ser humano. Por medio del intercambio de las ideas, queremos aprovechar la vida completa de un objeto o de cualquier otro ámbito de nuestras vidas.
El injusto, desigual y antidemocrático sistema electoral español
Es un turrón pero dice las cosas bien claritas.
Visto en el periódico digital La República (Abrir link para ver anexos)
El vigente sistema electoral hunde sus raíces en el Decreto Ley 20/1977 de 18 de Marzo que reguló las primeras elecciones al Congreso de los Diputados y al Senado. Este Decreto Ley se publica en cumplimiento de la disposición transitoria 1ª de la Ley de Reforma Política que atribuía al Gobierno la potestad de regular las primeras elecciones para constituir un Congreso de 350 diputados y un Senado de 207 senadores.
Debo confesar que, hasta hoy, no había reparado en Arcadi Oliveres.
De hecho, a efectos prácticos, “ni le conocía”; ya que aunque pueda haber leído u oído algún texto suyo, o alguna referencia a su persona, nunca he tenido conciencia de ello.
Un buen amigo me ha hecho llegar, sin grandes presentaciones ni alharacas, el enlace de este vídeo y, según lo he visto, he sentido el deseo y la obligación de ponerlo a disposición de los que me son más cercanos.
Intento siempre, en la medida que puedo, evitar el trazo grueso en las caricaturas, las opiniones y las condenas tajantes en las críticas, y la información no matizada ni contrastada.
Para mí es una cuestión de credibilidad. No se puede pretender ser escuchado si quien te escucha no cree que lo que dices o propones está medianamente meditado y acreditado, y por eso suelo rehuir las afirmaciones categóricas y las denuncias demasiado maniqueas.
Pero este no parece ser el caso. Aparte de venir a confirmar una parte de lo que, aunque no conocemos a fondo, muchos ya sospechamos, lo cierto es que, aunque sólo fuese cierto el 25% de lo que cuenta, debiera valer para hacernos meditar seriamente.
El señor Arcadi Oliveres, aunque quizá un poco “radical” para nuestros “refinados” gustos, no parece ser un pisaverde, ni un arribista con ansias de notoriedad. Ni tampoco parece estar justificando el pienso de ningún “pesebre”.
Si dispones de 8 minutos y 36 segundos y tienes un poco de curiosidad, posiblemente llegarás, como yo, a la conclusión de que no has perdido el rato y, aún más importante, de la necesidad de no andar con eufemismos a la hora de tratar sobre ciertos asuntos y con determinadas personas.
Algo que, desde hace ya mucho tiempo, no se estila entre los que se mueven en los círculos del poder.