Y,
además, la gran mayoría de nosotros, debiéramos dejar de hacer de palmeros de
intereses ajenos.
Y que quede
claro que no considero que la actuación de la Doña Cristina Kirchner sea ni
medianamente limpia.
Como
poco es demagógica e inamistosa. Eso, si es que no oculta algo más turbio.
Pero
dicho esto, tengo que añadir que soy partidario de que los Estados controlen
los recursos naturales de su territorio. Lo cual no impide que puedan
participar otros agentes, locales o extranjeros, pero quien manda es El Estado,
quien gana dinero con unos recursos que no pueden reponerse es El Estado. Y las
empresas se limitan a ganar lo que en justicia corresponda a su prestación de servicios.
Y
también tengo que añadir que, por lo que se va sabiendo, la conducta
empresarial de Repsol en ese país tampoco era trigo limpio.
Para
quien quiera entender algo de la trastienda de todo este sainete dejo aquí tres
enlaces que aclaran algunas cosas de lo que sucede y nos sitúan en condiciones
de juzgar con mayor conocimiento de causa, el nivel del agravio y quien es el
agraviado.
Yo,
personalmente, no me considero tal.
Efectivamente,
cuanto menos alardeemos menos tendremos (nosotros sí) que “recular”
Saludos.
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